Las catrinas de barro que nacen en Capula han cruzado las fronteras de Michoacán para convertirse en una de las expresiones artesanales que identifican a México. Sus formas, colores y detalles las han hecho reconocibles en distintos lugares, pero detrás de cada una permanece el trabajo de los artesanos que mantienen vivo el oficio en esta comunidad.
Javier Misael Cervantes Espinoza es uno de ellos. Pertenece a la tercera generación de una familia dedicada a la alfarería y desde hace 14 años trabaja de lleno en este oficio, combinando los conocimientos que aprendió de sus padres con una figura que ha cobrado especial fuerza en todo el país.
Su padre se dedica a la loza tradicional, mientras que su madre trabajó el puntillismo, una de las técnicas más finas que durante años distinguió a los artesanos de la comunidad. Javier tomó ambos conocimientos y los incorporó a sus propias piezas.
“Trato de evolucionar mis catrinas, tener la técnica de mi papá, de mi mamá, que es el puntillismo, y con lo más contemporáneo, que ahora es la catrina”, explica.
Aunque actualmente las catrinas son uno de los productos más conocidos de Capula, la tradición alfarera de la comunidad no comenzó con ellas. Javier recuerda que entre las técnicas que identifican a sus artesanos están el capulineado y el puntillismo, expresiones que han ido cambiando con el paso del tiempo para adaptarse a nuevos diseños y gustos.
En esa evolución también tuvo un papel importante el maestro Juan Torres, a quien Javier reconoce por impulsar el auge de las catrinas en la comunidad donde actualmente, calcula que existen alrededor de 250 talleres dedicados a esta actividad.
Es así que ahora, quienes quieran acercarse a esta tradición podrán hacerlo durante la Semana de Celebración de la Noche de Muertos 2026, que se realizará del 23 al 31 de octubre.
El taller que Javier impartirá lleva por nombre “Catrinas y loza tradicional de barro” y será una experiencia en la que los participantes podrán conocer parte de la alfarería de Capula y decorar con sus propias manos una pieza de barro ya cocida. La actividad estará acompañada de pan de horno de leña y café de olla.
Para Javier, enseñar también es una forma de mantener vigente un oficio que ha pasado de generación en generación. El taller tendrá un costo de 240 pesos por persona, una duración de una a dos horas y capacidad para 15 personas. Se realizará de 10:00 a 14:00 horas en calle Aquiles Serdán número 86, Capula, Morelia.
Las reservaciones pueden realizarse al 443 263 2634, con atención de 09:00 a 20:00 horas.