Presurosa e incongruente resultó la decisión de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), de trasladar 12 felinos del zoológico “Nicolás Bravo” de Tulancingo, hacia un supuesto santuario ubicado en el Ajusco, en la Ciudad de México; así lo aseguró un grupo de activistas que protestó la mañana de ayer, frente al zoo de Tulancingo.
Al respecto, la rescatista de fauna silvestres especialista en grandes mamíferos, Erika Ortigoza, quien también es presidenta de la fundación “Invictus”, manifestó que el lugar al cual fueron trasladados los felinos el día de ayer, jueves, llamado “Black Jaguar White Tiger”, no cuenta con las condiciones idóneas para recibir a estos ejemplares, y que había otras opciones más viables que la propia Profepa no tomó en cuenta.
Reconoció que el zoológico de Tulancingo, sobre todo en los cuatro años recientes, ha sido trabajado de manera adecuada; tal es así que se han llevado a cabo dos diplomados internacionales; por ello, se trabajaba en un acuerdo con el municipio para llevar estos felinos a un santuario en Denver, Colorado.
“El Black Jaguar White Tiger es una institución muy cuestionada por expertos y académicos, por especialistas en el tema de vida silvestre porque tiene una forma muy poco ética de atender a los animales; si bien es cierto que está en el boom porque está respaldado por mucha farándula, pues eso no significa que sea el lugar idóneo para llevar a estos animales”, aseguró la activista.
Erika Ortigoza también es la representante en Latinoamérica y México de The Wilde Animal Sanctuary¸ por ello, señaló que desde el inicio de la presente administración, estuvo en pláticas con el secretario de Servicios Municipales, Francisco Velasco, para llevar a los felinos del zoológico de Tulancingo a dicho santuario, en Denver, Colorado.
“Empezamos a hacer evaluaciones y derivado de los diplomados comenzamos a hacer muchos estudios, para poder trasladarlos en las mejores condiciones”.
Pero ante la decisión repentina de la Profepa, Oritgoza manifestó que había mejores opciones de traslado, incluso permanente, como el “Tuzoofari”, o el espacio de rehabilitación de la propia fundación “Invictus”, ubicado en el Huixmi, en la capital del estado.
Lamentó que, de manera sorpresiva, el diagnóstico de la Profepa sobre el zoológico de Tulancingo cambiara de un mes para otro; es decir, de acuerdo con el diagnóstico realizado el pasado 20 de marzo por esta dependencia federal, señaló que el espacio y los animales estaban en óptimas condiciones; situación que cambió completamente, en la inspección realizada la semana pasada.
Finalmente, subrayó que esta acción corresponde a un aseguramiento precautorio, por lo cual, los felinos deberían ser regresados, una vez que se subsanen las observaciones realizadas al espacio del zoológico municipal.
Por su parte, el alcalde de Tulancingo, Fernando Pérez Rodríguez, señaló que la resolución de PROFEPA fue trasladar seis leones (cinco hembras y un macho), así como cuatro tigres (tres machos y una hembra), un lince rojo (macho) y un jaguar negro a un hábitat de mayor extensión.
El alcalde destacó que, al no existir certidumbre legal de las especies, la instancia federal es quien tiene la propiedad de los animales que se reiteró estaban únicamente depositados en el municipio.