2018 cerró con 28 muertes violentas.
Violeta García Rojas
El estado de Puebla cerró el 2018 con 28 muertes violentas de policías de los tres órdenes de gobierno, incluso dos internacionales, de acuerdo al recuento de Causa Común, al sostener que la entidad ocupa el quinto peldaño a nivel nacional con el mayor número de efectivos asesinados.
La organización Causa en Común, precisó que de acuerdo a sus estadísticas, las entidades que tuvieron un repunte de bajas de elementos policiacos que en cumplimiento del deber perdieron la vida se encuentran Guanajuato con 64; seguido de Guerrero, con 43; Estado de México con 41, mientras que Veracruz, con 31; y Chihuahua y Puebla con 28 cada uno.
Jalisco, se encuentra en el sexto lugar con 24 homicidios, después Ciudad de México, con 18; Michoacán con 16; Oaxaca con 13; y San Luis Potosí y Sonora con 11 cada uno; Baja California y Tamaulipas con 10 policías asesinados; Zacatecas y Morelos, 9; Colima, 7; Sinaloa, 6; Nuevo León y Quintana Roo, 5 cada uno.
Mientras que Chiapas sólo informó de 4 casos; Coahuila, Durango, Tabasco y Tlaxcala, 3 cada uno, e Hidalgo y Querétaro tuvieron 2.
Las entidades con un solo policía fallecido en cumplimiento del deber se encuentran Baja California Sur, Nayarit, Aguascalientes y Yucatán, y el único estado que no reportó ninguna baja fue Campeche.
Entre los casos que más conmocionaron a la opinión pública en Puebla se encuentran el asesinato de seis policías municipales de Amozoc de Mota, cuyos cuerpos fueron encontrados el 15 de junio, en la junta auxiliar de Chachapa, los responsables fueron huachicoleros.
En julio, tres policías municipales y el tesorero de Huehuetlán El Grande fueron asesinados durante un emboscada por integrantes del crimen organizado .
En el mismo mes, cinco policías municipales de Naupan fueron asesinados al ser interceptados en un camino que conecta a las comunidades de Calera y Nopala, en Huauchinango.
El 26 de septiembre, dos policías federales fueron privados de la vida en Acatlán de Osorio, al pretender dar cumplimiento a una orden de aprehensión contra Orlando Orea, buscado por la Oficina Federal de Investigación (FBI).