Durante la Semana de la Movilidad, el Gobierno de Monterrey lanzó un plan piloto de micromovilidad en colaboración con Lime, habilitando 150 scooters y bicicletas eléctricas en zonas estratégicas como la Alameda, Macroplaza, Paseo Santa Lucía y Parque Fundidora.
El servicio conecta con el transporte público, se gestiona mediante apps como Lime y Uber, y será gratuito hasta el 22 de octubre. Posteriormente, costará 2.50 pesos por minuto, con la meta de llegar a 2 mil unidades en circulación.
Este proyecto busca reducir el tráfico y la contaminación, a la vez que impulsa alternativas sustentables de transporte urbano.

En contraste, Aguascalientes, pese a tener condiciones favorables de topografía y distancias cortas, aún no implementa un sistema de micromovilidad a gran escala. La ciudad podría beneficiarse de:
- Ciclovías seguras y continuas que conecten colonias con centros de trabajo y estudio.
- Pilotos de bicicletas y scooters eléctricos en avenidas clave y zonas turísticas.
- Intermodalidad: integración con camiones urbanos y rutas hacia el ferrocarril suburbano en desarrollo.
- Esquemas de tarifas accesibles y subsidios, para que no sea un servicio exclusivo.
El ejemplo de Monterrey demuestra que con voluntad política y colaboración público-privada se pueden dar pasos hacia un modelo más sustentable.