Inaugurando su presentación con Tití me preguntó, el puertorriqueño entregó un espectáculo mejor descrito como una carta de amor a su país de origen
Atenea Rojas
Con más de 170 millones de espectadores, Benito Antonio Martínez Ocasio entregó el medio tiempo del Super Bowl más visto de la historia, con más de 170 millones de espectadores, en medio de un contexto político polarizado por las medidas antimigratorias impuestas por el presidente Donald Trump.
Inaugurando su presentación con Tití me preguntó, el puertorriqueño entregó un espectáculo mejor descrito como una carta de amor a su país de origen, con una escenografía que no sólo destacaba la riqueza y problemas sociales del mismo, sino un ambiente fácilmente identificable por cada latinoamericano, como la falta de oportunidades y la identidad de los hispanohablantes.
El setlist que contó con 16 canción, quince de ellas de la discografía de Benito, tuvieron como invitados a Ricky Martin y Lady Gaga, quien ofreció un cover de su hit Die With a Smile, versión salsa, en un escenario que simulaba una boda latina real, con elementos como el ajuar de la región, y la presencia de bailarines de todas las edades, recreando una festividad familiar.

Y como era de esperarse, la famosa “Casita” se hizo presente, con invitados de alto nivel como Karol G, Cardi B, Pedro Pascal, Jessica Alba y Young Miko que acompañaron al conejo malo con los pasos prohibidos”, en la interpretación de Safaera, Voy a llevarte pa´PR, Ella Perrea Sola y Party.
Tras haber pasado por cuatro plataformas distintas dentro del Levi’s Stadium, su dinámico espectáculo concluyo con detalles como entregar su Grammy de Mejor Álbum a un niño, señal de que pasa la estafeta a cualquiera que se atreva a soñar, así como un desfile lleno de banderas de los países que conforman el continente americano, enlistando cada uno de ello, como una especie de clase de geografía al público estadounidense, que tanto criticó el origen del cantante.

Finalmente, Benito al son de Debí Tirar Más Fotos cerró el magno evento con un espectacular a sus espaldas que rezaba: “The only thing more powerful than hate is love” (la única cosa más poderosa que el odio es el amor), un mensaje que no sólo resonó en el recinto en Santa Clara, California, sino en el resto del globo.
Sobre ello, el presidente Trump emitió un comunicado a través de su red social, Truth Social, donde destacó que “Es terrible (…), una afrenta a la grandeza de Estados Unidos, y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia”.
“El baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven en todo Estados Unidos y en el resto del mundo”, dijo el presidente.
En sintonía con el mandatario, The All American Halftime Show organizado por Turning Point USA, en protesta a la presentación del latino, reportó haber sido un total fracaso, con tal sólo 5 millones de espectadores, hecho que muchos celebraron por haberse tratado de una manifestación inclusive xenofóbica.
Al momento, el conejo malo continúa rompiendo récords en las plataformas de streaming musicales, elevando en un 77% sus escuchas, siendo su canción estrella Debí Tirar Más Fotos, en tanto el mundo entero está expectante de lo que le espera a este gran representante latino, que saltó de trabajar en un súper mercado a dominar el internet, coronándose como el nuevo Rey del Pop.