Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- No existen en Tulancingo espacios registrados como refugios o albergues para animales, aunque sí se han localizado domicilios donde existe una importante cantidad de estos, sin tener las condiciones adecuadas para vivir.
La confirmación fue realizada por Erika Miralrío Medina, directora municipal de Sanidad, señalando que para autorizar el funcionamiento de estos espacios, deben cumplir con requisitos para el buen vivir y convivir, así como la seguridad tanto de los ejemplares como de sus cuidadores.
Pese a que en la anterior administración municipal se aseguró que estaban por regularizarse y registrarse por lo menos dos de estos espacios de cuidado a animales, la actual directora de Sanidad dijo que no existe ningún dato o antecedente.
“Lo que sí hemos tenido, son reportes ciudadanos provenientes de varios puntos del municipio donde se señala que hay personas que tienen una gran cantidad de animales en condiciones inadecuadas dentro de sus casas”.
Hay domicilios donde se han localizado hasta 30 ejemplares, “algunos de ellos ya hasta los sacan por momentos a la calle, pues los habitantes de la casa reconocen que no los pueden tener permanentemente dentro de la casa.
La funcionaria municipal señaló que lo mínimo a cumplir los refugios o albergues para animales están contenidos en el Reglamento municipal para la Protección, Posesión y Control de Animales de Compañía.
Los requisitos básicos son contar con el cumplimiento de protocolos de limpieza y alimentación, asó como contar con espacio suficiente y estar separado adecuadamente al sitio donde se encuentren los cuidadores.
Miralrío Medina reiteró que no hay prohibición alguna para el funcionamiento de refugios o albergues para mascotas en Tulancingo, pero aclarando que es necesario cumplir con protocolos sanitarios y de atención.
Lo anterior para poder salvaguardar la integridad y la seguridad en salud tanto de los propios habitantes del domicilio en cuestión, como de sus vecinos, y de los propios animales que supuestamente se pretenden proteger.
Por Daniel Martínez Martínez