Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- Corporaciones de seguridad pública de los tres órdenes de gobierno apoyarán a Protección Civil de Tulancingo para revisión de vehículos al ingresar al municipio, con objetivo de evitar que sus ocupantes a su vez ingresen pirotecnia.
Jesús García Ávila, titular de la corporación local de Bomberos y Protección Civil, señaló que durante los festejos guadalupanos se detectó a personas que venían en las peregrinaciones con artefactos pirotécnicos.
Algunos de estos fueron utilizados durante la marcha de los grupos de peregrinos; pero en otros casos se registró comercialización o por lo menos intento de ello dentro de Tulancingo.
Existen reportes sobre personas provenientes de otros puntos del país que transportan en vehículos automotores artefactos pirotécnicos de diverso tipo con objetivo en la mayoría de los casos.
Por lo que se acordó llevar a cabo operativos de revisión que se realizarán sorpresivamente en las principales vialidades de acceso a Tulancingo.
Para ello se prevé contar con el apoyo de Guardia Nacional y de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, a los que se espera sumar a la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo.
García Ávila recordó que el manejo y almacenamiento de pirotecnia en Tulancingo está prohibido, así como su comercialización, de acuerdo a lo establecido en el artículo 72 del reglamento municipal de Medio Ambiente.
Señaló que además de las afectaciones al medio ambiente por contaminación auditiva o al aire, existe riesgo latente de estallido no controlado de la pirotecnia, que puede provocar incluso una situación grave, incluso mortal.
Reiteró el llamado a la población a evitar comprar y/o usar pirotecnia por las razones señaladas; mientras que a los comerciantes reiteró el exhorto a no comercializarla, señalando incluso consecuencias legales en caso de insistir.
Hasta el momento se han detectado y decomisado aproximadamente mil 300 kilogramos de pirotecnia, en la mayoría de los casos en el perímetro de la Central de Abastos Pifsal.
El decomiso más grande se realizó precisamente en un local ubicado en las inmediaciones de la central de abastos, con 820 kilos de pirotecnia detectada.
Por Daniel Martínez Martínez