Pachuca de Soto, Hidalgo.- Por cada preso que purga condena o espera sentencia en alguno de los Centros de Reinserción Social (Ceresos) de Hidalgo, el gobierno de la entidad destina 10 mil 122 pesos anuales, lo que representa un gasto de 843.5 pesos al mes.
De acuerdo con el diagnóstico penitenciario del segundo semestre de 2016 que elaboró la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH), durante el año anterior el Poder Ejecutivo destinó un presupuesto de 38 millones 760 mil pesos en una población de 3 mil 829 reos.
El documento además revela en los 12 Ceresos de la entidad y el Centro de Internamiento para Adolescentes se encuentran adscritos 268 custodios operativos. En el caso de Pachuca son apenas 68 para vigilar a mil 323 internos.
También señala que del total de la población penitenciaria en el estado, 2 mil 610 personas efectúan una actividad laboral; esto representa que 32 por ciento de los reclusos no están ocupados en un trabajo.
Mientras que las personas que cursan alguna instrucción o nivel educativo en los centros penitenciarios del estado disminuyó a mil 564 de 2 mil 110 que se tenían. De los internos que aún estudian, 46 se encuentran en etapa de alfabetización: en primaria 218; en secundaria, 448; en preparatoria, 759, y en profesional, 93.
Durante los primeros tres meses de este año, en los Ceresos del estado se reportaron cinco riñas, la más reciente el miércoles de la semana anterior, en Tulancingo, donde ocho internos se enfrentaron, con un saldo de tres lesionados.
Además, el 1 de abril, en Tulancingo, un interno resultó herido por arma blanca durante una riña. Otro incidente similar se reportó el 25 de marzo, en Tula.
Asimismo, el 22 de febrero otro incidente se dio en el Cereso de la Lima, en Jaltocán, donde dos reos resultaron lesionados. Finalmente, el 18 de enero, dos internos murieron durante una pelea en el Cereso de Tula.
Por Daniel Martínez Martínez