A pesar de la detención de los presuntos involucrados y de los cateos, el paradero de la menor continúa siendo desconocido
Atenea Rojas
Tras 18 días desde la desaparición de Kimberly Hilary Moya, una joven de 17 años que desapareció el 2 de octubre en la colonia San Rafael Chamapa, municipio de Naucalpan de Juárez, continúan las movilizaciones sociales y operativos por parte de las autoridades.
El día de los hechos, la estudiante del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Naucalpan salió de su domicilio rumbo a clases y no se le volvió a ver; dos semanas más tarde, luego de una serie de manifestaciones en las que participaron familiares de Kimberly y alumnos de esta misma institución, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) imputó a dos personas: Gabriel Rafael “N” de 57 años y Paulo Alberto “N” de 36 años, por el delito de desaparición cometida por particulares, señalando que la joven habría sido interceptada y subida por la fuerza a un vehículo.
Este fin de semana, en una diligencia realizada en el domicilio de uno de los sospechosos en San Rafael Chamapa, se llevaron a cabo excavaciones con maquinaria pesada y la participación de perros entrenados. Además, se ejecutó un cateo en un predio relacionado con el caso.
A pesar de la detención de los presuntos involucrados y de los cateos, el paradero de Kimberly continúa siendo desconocido, por ello, la familia ha denunciado omisiones y lentitud por parte de la Fiscalía estatal, lo que habría afectado el rastreo inicial.