La Secretaría de Movilidad y Transporte de Hidalgo (Semoth), a través del Sistema de Transporte Convencional de Hidalgo (STCH), inició investigación respecto al caso de un operador que supuestamente conducía en estado de ebriedad una unidad para transporte de pasajeros.

Valle de Tulancingo, Hidalgo.- Por medio de redes sociales, se difundieron imágenes donde dicho operador estaría conduciendo de forma errática la unidad de transporte público que presta servicio en la ruta 13 HSC C, con placas de circulación A-53397-K.
Testimonios obtenidos, señalan que la situación se registró a inicios de esta semana en el trayecto comprendido entre las localidades de Vicente Guerrero y Santa Rosa, pertenecientes al municipio de Acatlán.
En varios momentos los pasajeros de la unidad le gritaron al operador, al notar que la unidad circulaba en forma irregular; incluso señalan que estuvo a punto de chocar contra otra unidad motora.
Los mismos pasajeros señalaron en sus testimonios que el operador incluso estaría quedándose dormido, además que sus reflejos al volante no eran adecuados.
A partir de conocerse la situación, la Semoth, por medio del STCH inició la investigación respectiva al caso.
De acuerdo con la dependencia, como parte de las primeras investigaciones se solicitó información a la empresa concesionaria, la cual indicó que el operador presentó un problema de salud.
Sin embargo, la autoridad estatal no especificó qué padecimiento o episodio médico habría experimentado el conductor.
Como medida para proteger tanto al operador como a los usuarios del transporte público, se determinó que en forma temporal no estará trabajando, con la finalidad de que pueda dar seguimiento a su tratamiento médico.
La Semoth aclaró que las personas operadoras deben presentar un examen toxicológico y someterse a valoración médica al momento de tramitar la expedición o renovación de su tarjetón.
A raíz del caso, la dependencia hizo un llamado a los conductores del servicio público para realizarse chequeos médicos de rutina, con el propósito de detectar oportunamente problemas de salud y prevenir situaciones que puedan representar un riesgo durante la prestación del servicio.
La dependencia estatal no informó sobre alguna sanción contra el operador y atribuyó, con base en la investigación preliminar y la información proporcionada por la empresa concesionaria, el comportamiento observado a un problema de salud.