Michoacán enfrenta una nueva amenaza meteorológica con el fortalecimiento del huracán Trudy, que alcanzó la categoría 1 durante la madrugada de este jueves. El sistema llega después de semanas de intensa actividad ciclónica en el Pacífico, periodo en el que las costas del estado han enfrentado lluvias, oleaje elevado y daños materiales.
De acuerdo con los pronósticos meteorológicos, Trudy podría intensificarse durante las próximas horas y alcanzar una categoría mayor frente a las costas de Michoacán y Colima. Su amplia circulación favorecerá lluvias muy fuertes, rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora y oleaje de entre dos y tres metros, condiciones que mantienen en alerta a las autoridades ante el riesgo de inundaciones y deslaves.
La preocupación aumenta debido a las afectaciones que dejaron los sistemas meteorológicos recientes. El huracán Simon, que alcanzó la categoría 4 durante el fin de semana del 10 y 11 de octubre, provocó daños en la franja costera, particularmente en Lázaro Cárdenas, donde el fuerte oleaje y el mar de fondo afectaron playas, enramadas, palapas y restaurantes. También se reportaron inundaciones en vialidades y restricciones a la navegación marítima. A finales de septiembre, el ciclón Polo también había generado preocupación por sus efectos en la costa michoacana.
Con Trudy, Michoacán enfrenta una nueva etapa de vigilancia en una temporada de huracanes particularmente activa en el Pacífico. Sin embargo, para establecer que se trata del tercer ciclón en afectar directamente al estado en menos de un mes, es necesario distinguir entre los sistemas que tocaron tierra y aquellos cuyos efectos se sintieron por su cercanía o circulación.
Protección Civil estatal informó que mantiene vigilancia permanente sobre la evolución y trayectoria de Trudy. En coordinación con autoridades de otros estados del Pacífico, también se revisan refugios temporales y protocolos de respuesta ante posibles emergencias.
Para este jueves se esperan lluvias puntuales muy fuertes en las regiones Costa, Tepalcatepec, Infiernillo, Tierra Caliente, Purépecha, Pátzcuaro-Zirahuén y Cuitzeo, acompañadas de descargas eléctricas. Las precipitaciones podrían provocar inundaciones, encharcamientos, deslaves, crecidas de ríos y arroyos, además de reducir la visibilidad en carreteras.
Ante este panorama, se recomienda a la población mantenerse informada mediante los avisos oficiales, evitar cruzar corrientes de agua y extremar precauciones en zonas costeras, donde el oleaje elevado representa un riesgo adicional para habitantes, pescadores y visitantes.