El ajedrez no solo es un juego de estrategia, sino también un deporte, un arte y una ciencia que fortalece habilidades como la disciplina, el pensamiento crítico y el control emocional, afirmó Erick Monroy Cuevas, entrenador del equipo representativo de ajedrez de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), con motivo del Día Mundial del Ajedrez.
El especialista explicó que, aunque el ajedrez moderno tomó su forma actual en el siglo XVI, sus orígenes se remontan a antiguos juegos practicados en Asia y Europa. Recordó además la leyenda de Sissa, creador del juego según la tradición, cuya historia deja una enseñanza vigente: “Antes de actuar debemos pensar las consecuencias de nuestras decisiones. Esa reflexión es precisamente una de las grandes enseñanzas del ajedrez”.
Monroy Cuevas destacó que la preparación de un ajedrecista de alto rendimiento va mucho más allá del estudio de aperturas y estrategias. Una partida oficial puede extenderse hasta seis horas, por lo que el entrenamiento también incluye preparación física, manejo emocional y fortaleza psicológica.
“El ajedrez enseña a aceptar la derrota, manejar la frustración y asumir la responsabilidad de cada decisión”, señaló el universitario, al destacar que estas habilidades son útiles tanto en las competencias como en la vida diaria.
Actualmente, el equipo representativo de la UAEMéx está integrado por diez estudiantes, cinco mujeres y cinco hombres que combinan su formación académica con la participación en torneos estatales y nacionales, bajo un modelo que busca desarrollar tanto el rendimiento deportivo como el crecimiento personal.
Finalmente, el entrenador invitó a acercarse a esta disciplina, al considerar que fomenta la paciencia, el análisis y la capacidad para tomar decisiones con mayor conciencia, competencias que trascienden el tablero y pueden aplicarse en cualquier ámbito de la vida.