Por Angélica Patiño
Ante la tragedia que cobró la vida de una mujer tras someterse a una cirugía en la zona de Zavaleta, el diputado local Andrés Villegas Mendoza urgió a las autoridades sanitarias a implementar un reforzamiento drástico e inmediato en las revisiones a las clínicas de belleza que operan en la entidad. El legislador enfatizó que la proliferación de estos espacios clandestinos representa un riesgo latente para la salud pública, debido a que muchos de ellos se escudan en la opacidad para realizar procedimientos de alta complejidad sin cumplir con la normatividad.
Villegas Mendoza advirtió que la falta de información institucional y la agresiva publicidad engañosa en plataformas digitales provocan que decenas de personas acudan a estos centros médicos irregulares atraídas por tarifas inferiores a las del mercado formal. El diputado subrayó que un quirófano improvisado o personal sin la capacitación idónea transforman un tratamiento estético en una trampa mortal, por lo que es indispensable que la Comisión de Protección contra Riesgos Sanitarios actúe con firmeza y de manera preventiva, no solo reactiva.
El representante parlamentario adelantó que sostendrá mesas de trabajo con los titulares del sector salud para revisar los alcances de las facultades de inspección vigentes y proponer modificaciones reglamentarias que agilicen la clausura inmediata de los locales que carezcan de permisos de la Cofepris. Explicó que la ley debe ser rigurosa y castigar penalmente a quienes usurpen las funciones de los cirujanos certificados, obligando a los establecimientos a exhibir públicamente sus licencias y las cédulas de especialidad de su personal de mesa.
Finalmente, el legislador de la mayoría oficialista hizo un llamado a la ciudadanía a verificar rigurosamente el historial de los médicos antes de someterse a cualquier intervención, utilizando los registros oficiales de la Secretaría de Educación Pública y de los consejos profesionales. Andrés Villegas sentenció que el Poder Legislativo mantendrá el dedo en el renglón para asegurar que la impunidad no cobije a los dueños de los denominados “médicos patito”, garantizando que Puebla cuente con un blindaje sanitario real.
