Una vida emocional sana y tranquila es esencial para el correcto funcionamiento cerebral.
Por: Karla Ruíz
Según datos de la UNICEF, en México, 6 de cada 10 niñas y niños de 1 a 14 años han experimentado algún método de disciplina violenta. Esta situación es preocupante, ya que para el desarrollo adecuado de las niñas, niños y adolescentes es fundamental contar con un ambiente tranquilo y seguro.
Es crucial concientizar sobre las diferentes situaciones que enfrenta esta parte de la población, incluyendo problemas económicos, académicos, psicológicos y la importancia de un ambiente familiar sano.
Según Luis Armando Ramírez, coordinador de desarrollo e identidad del área de psicología del DIF Michoacán, una vida emocional sana y tranquila es esencial para el correcto funcionamiento cerebral, ya que, de lo contrario, el cerebro no genera las conexiones necesarias ni produce suficiente mielina para las conexiones neuronales.
“Tenemos millones de neuronas en nuestra cabeza y aquellas que no están unidas en sinapsis son eliminadas mediante un proceso llamado poda neuronal”, explicó el experto.
Los entornos violentos perjudican considerablemente el desarrollo cerebral de niñas, niños y adolescentes, generándoles a largo plazo dificultades de integración social, problemas en la memorización y el aprendizaje, e incluso dificultades físicas.
Para asegurar un desarrollo óptimo, es necesario cubrir ciertas necesidades básicas: una vida libre de crianza violenta, salud física y mental, y una economía estable para satisfacer las necesidades esenciales.