Con acumulado de 722.5 milímetros de lluvia entre los meses de enero a noviembre, 2025 será un año histórico para el municipio de Tulancingo respecto al nivel de descarga de aguas pluviales.

Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- La cifra citada proviene del registro documentado por la dirección local en Hidalgo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), donde se señala que durante el mismo periodo del año pasado el acumulado había sido de 609.7 milímetros.
En el comparativo, durante el presente año existe aumento en los niveles de lluvia de 112.8 milímetros para el municipio de Tulancingo.
Aún sin finalizar el año 2025, el registro acumulado de lluvia es superior a lo registrado al cierre de los últimos diez años, pues entre 2015 a 2024 no se superaron los 650 milímetros de lluvia.
Incluso el año pasado fue crítico, pues debido a la sequía que se registró los niveles de lluvia apenas superaron los 600 milímetros.
En el comparativo con el registro de lluvias en todo el Estado de Hidalgo, lo que se ha registrado sólo en el municipio de Tulancingo entre enero a noviembre de este año supera el registro de las dos últimas dos décadas a nivel estatal.
Ello porque en el acumulado a nivel estatal no supera los 700 milímetros de descargas pluviales.
El registro de lluvias en Tulancingo este año comenzó a incrementarse a partir del mes de junio, pues los primeros cinco meses más bien fueron secos.
El nivel de lluvias no ha representado hasta el momento problemas de anegamientos de importancia o incluso inundaciones en ningún sector del municipio.
Sin embargo, se mantiene vigilancia en zonas de cultivo, tanto de temporal como de riego para controlar los niveles de agua y evitar la pérdida de cosechas.
Tulancingo, junto con buena parte del Estado de Hidalgo, han tenido registro de sequía en diferentes niveles desde el año 2017.
A partir del 2019 comenzaron a mejorar los registros de lluvias, pero de acuerdo a expertos, se requieren a partir de esa fecha entre diez a doce años de descargas pluviales de descargas pluviales para la recarga adecuada de los mantos freáticos y con ello la recuperación de las aguas subterráneas.