Pachuca de Soto, Hidalgo.- Trabajadores de la comunicación que fueron agredidos por personal del gobierno municipal de Mineral del Monte, recibieron una disculpa pública por parte de su presidente municipal, Alejandro Sierra Tello.
La disculpa pública también fue recibida por activistas del Santuario Cuatro Patitas Un Corazón, que protestaban el 8 de enero del año pasado por la sustracción de 13 perros de dichas instalaciones, cuando fueron agredidos por un grupo de funcionarios del gobierno municipal.
La disculpa hacia los periodistas Janet Canales Zenil, José Antonio Alcaraz Suárez y Cristian Estefes Mendoza, se llevó a cabo afuera de las oficinas de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH).
Ahí se presentaron el alcalde, los secretarios municipales y policías que habrían agredido a los trabajadores de la comunicación, así como a los activistas sociales.
Sierra Tello ofreció disculpa pública en cumplimiento a dos recomendaciones que le emitió la CDHEH, luego de acreditarse uso desproporcionado e indebido de la fuerza pública.
El funcionario municipal dijo que la administración municipal a su cargo tomaría las medidas necesarias para garantizar la reparación del daño y asegurar la no repetición con capacitaciones.
Los tres periodistas aceptaron la disculpa, que es la primera que se ofrece a colaboradores de la prensa, pero pidieron a las autoridades de Hidalgo que no se repitan las agresiones contra comunicadores.
Aquel 8 de marzo también fueron violentados Pedro Cortés Guerrero y Lorena Rivera Garnica, fundadores del Santuario Cuatro Patitas un Corazón, quienes convocaron a la movilización.
Antes de empezar la manifestación fueron golpeados y trasladados a galeras por siete policías municipales y tres funcionarios que actualmente están vinculados a proceso por lesiones.
Dichos defensores de animales también recibieron una disculpa, que es parte de la recomendación R-VG-0007-22, que emitió Derechos Humanos y que también incluye a Alba Luisa Jiménez, integrante del colectivo la Jauría de Balú, así como a Marcela Martínez Melo, Marisol Sánchez Monter, Jorge Olvera Castillo y a dos adolescentes de iniciales A.A.C. y A.H.G.
Las ocho personas agraviadas aceptaron la disculpa y el primero en pronunciarse fue Pedro Cortés, quien mencionó que “vivió en carne propia la escalofriante estadística que pone al país como el más peligroso para activistas” y agradeció el respaldo que externaron defensores de otras partes del país.
Ana Parra, presidenta de la CDHEH reconoció la voluntad por parte de las autoridades recomendadas “ya que su presencia da cuenta de su compromiso con la ciudadanía y la buena voluntad para aceptar y trabajar en la reparación del daño, así como la garantía de no repetición”.
Por Daniel Martínez Martínez