La alcaldesa asegura que tras el homicidio del entonces líder del Movimiento del Sombrero, recibió a Torres Piña y Juan Manzo en su casa, donde revisaron los teléfonos del difunto
La presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiroz, y el aspirante a la coordinación de la 4T en Michoacán, Carlos Torres Piña, mantienen versiones distintas respecto a una presunta solicitud para revisar el teléfono celular de Carlos Manzo, esposo de la alcaldesa y exedil asesinado. El señalamiento surgió luego de que Quiroz afirmara que, cuando Torres Piña se desempeñaba como fiscal general del estado, le pidió verificar el dispositivo para identificar posibles amenazas, mientras que el morenista sostiene que únicamente solicitó la entrega del teléfono en dos ocasiones, una en noviembre y otra en diciembre, sin realizar la petición que le atribuye la presidenta municipal.
“La investigación la lleva el encargado del despacho; lo que puedo decirles es que en noviembre y diciembre solicitamos el teléfono para que se pudiera aportar, peor la investigación nunca se detuvo; estará a un 85, 90% en el ámbito local y en lo federal con la detención del R1 prácticamente está resuelto y entiendo que la fiscalía solicitó estos dispositivos y serán ellos quienes determinen cual es el estatus en que se encuentra el caso”, declaró el morenista.
En este sentido, Grecia Quiroz aseguró que después del homicidio de Carlos Manzo recibió en su domicilio a Torres Piña, entonces titular de la Fiscalía General del Estado, así como a Juan Manzo, a quienes habría permitido revisar los teléfonos del fallecido mientras ella permanecía presente. Y es que, de acuerdo con su versión, la revisión del dispositivo estaba relacionada con la posibilidad de encontrar información que permitiera identificar alguna amenaza previa al asesinato, por lo que la alcaldesa también afirmó que ella misma examinó el celular desde la primera noche.
Sin embargo, la diferencia entre ambas versiones permanece centrada en las circunstancias en que se habría solicitado y realizado la revisión del teléfono, toda vez que Quiroz sostiene que el propio Torres Piña le planteó la necesidad de verificar si existían amenazas, mientras que el exfiscal niega haber formulado esa petición. Si bien ambos relatos coinciden en que el dispositivo fue considerado dentro de las diligencias posteriores al homicidio, existen discrepancias sobre quién pidió la revisión, cuándo ocurrió y bajo qué condiciones se llevó a cabo.