Pachuca de Soto, Hidalgo.- Esperan empresarios de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y del Consejo Coordinador Empresarial de Hidalgo (CCEH), que el abastecimiento de combustible en la zona metropolitana de Pachuca sea regularizado pronto, por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El presidente del CCEH, Edgar Espínola, comentó que la actividad comercial del país y del estado está basada en el traslado de mercancías de los diversos sectores.
Por tal motivo la falta de gasolina en varios establecimientos desde la semana anterior implicó que comerciantes, población en general y empresarios, buscaran el producto en otras zonas.
Para el ramo de la construcción el combustible utilizado es diésel, para mover maquinarias de empresas dedicadas a la ejecución de obras.
“Escuchar al presidente López Obrador que no hay desabasto sino que se aplica una estrategia para combatir el huachicoleo es importante, pero hay afectaciones al cerrar válvulas de ductos para frenar este fenómeno delictivo”.
El asunto es que las autoridades federales primero deben aplicar un programa emergente para evitar el desabasto de combustibles a la vida productiva de México y no cerrar ductos de forma sorpresiva.
En la zona metropolitana de Pachuca algunas estaciones cerraron, en otras carecen de Premium y sólo tienen Magna, por tanto se hacen largas filas para la compra de combustibles.
Por su parte el dirigente de la Coparmex, Ricardo Rivera, sostuvo que el desabasto de combustibles en Hidalgo no genera aún tantas molestias pues si no se encuentra en unos establecimientos otros sí tienen.
“Pero lo más importante es que se regularice lo más pronto posible el abasto de la gasolina, ya que afecta al sector empresarial y la sociedad en general, para realizar las diversas actividades”.
“Lo anunciado por López Obrador, en donde deja ver que el mayor problema está al interior de Pemex, esperamos que se dé a conocer qué funcionarios de dicha dependencia serán cesados por llevar a cabo estas prácticas que lastiman tanto a nuestro país, pues las pérdidas anuales representan el presupuesto que tiene la UNAM en un año”.
Por Daniel Martínez Martínez