Tenango de Doria, Hidalgo.- Antes de considerar reuniones o acuerdos incluso con empresas extranjeras, lo primero que debe existir es un censo confiable de bordadores, así como su ubicación exacta, que permita apoyarles desde la legalidad.
La consideración fue realizada por el alcalde Aldo Molina Santos, tras el anuncio de la titular de la Secretaría federal de Cultura, Alejandra Frausto, sobre una supuesta reunión entre representantes de empresas de modas y bordadores del municipio, para generar colaboración y trabajo conjunto.
El censo, de acuerdo al edil, deberá servir para posteriormente formar el Consejo Municipal del Artesano de Tenango de Doria, y con el apoyo del Congreso del Estado de Hidalgo, permita establecer las políticas de protección intelectual y pago justo por los bordados.
Señaló que actualmente, algunos bordadores se acercan al gobierno municipal para que se les expida una carta que avale su calidad de bordadores de los textiles tradicionales, y que dichos productos incluso los puedan exportar.
“Esa atribución no es del gobierno municipal, sino de sus delegados, que los conocen y pueden avalarlo de buena fe”, pero insistiendo que con la existencia de un Consejo Municipal del Artesano, situaciones como la citada pueden ser atendidas de forma más adecuada y puntual.
Con una población aproximada de unos 18 mil habitantes, se calcula que alrededor de 10 mil personas se dedica al bordado de las piezas tradicionales, las cuales no tienen una protección intelectual adecuada, salvo algunos particulares que han logrado obtener registro de marca, pero sin beneficio para el total de los productores.
“No estamos en contra de que se comercialice, pero que sea con orden, bajo un registro que permita tener una protección legal adecuada” para los productores y sus bordados.
Agregó que un homenaje real por parte de las empresas que así lo han expresado cuando toman los diseños de los bordados tradicionales del municipio, es que se le pague al artesano un precio justo por sus productos y creaciones.
Como ejemplo, señaló que existen empresas trasnacionales que venden un sillón con los diseños tradicionales hasta en 300 mil pesos, mientras que el artesano lo ofrece en ocho o nueve mil pesos, “y aun así, con trabajos lo logra vender, cuando lo logra”.
En el mismo contexto, negó enfáticamente que exista una supuesta reunión entre dichas empresas trasnacionales y los bordadores tradicionales, como lo señalara Frausto Guerrero, en reciente visita a la entidad.
Pero sí han existido reuniones con representantes de las secretarías estatales de Economía y Desarrollo Social para revisar los esquemas de protección a los bordados tradicionales.
Por Daniel Martínez Martínez