Luego de que el Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM), determinó comenzar una huelga, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, apuntó en que la responsabilidad de este paro recae en la propia Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), al asegurar que cuenta con recursos suficientes para atender varias de las solicitudes.
El mandatario estatal subrayó que la institución dispone de un presupuesto histórico superior a los 5 mil millones de pesos, equivalente al 4.5 por ciento del presupuesto estatal, además de ingresos propios cercanos a los 400 millones de pesos, por lo que consideró que el conflicto responde a decisiones internas sobre la distribución del gasto.
“Es un tema de ejercicio presupuestal de la Universidad, que es autónoma. Yo confío en que lleguen a un acuerdo, porque la Universidad tiene lo que no se había dado en la historia de Michoacán”, expresó.
En paralelo, el gobernador reconoció que existen pendientes sensibles que forman parte de las demandas del sindicato, particularmente en materia de jubilaciones y seguros de vida, situaciones que han sido calificadas por la dirigencia sindical como “jubilaciones en el limbo” y una cuestión de “justicia elemental”.
De acuerdo con el SUEUM, alrededor de 180 trabajadores que ya cumplieron su tiempo de servicio no han recibido su jubilación, además de casos de empleados fallecidos cuyas familias no han podido cobrar el seguro de vida.
Al respecto, Bedolla señaló que estos temas también requieren atención por parte de la institución educativa.
“Hay algunos pendientes también ahí que nos ocupan con las viudas, los viudos, todos aquellos hijos, hijas de trabajadores, sobre todo de maestros, que no han cobrado su seguro de vida, su derecho de marcha, que son, entiendo, cláusulas legalmente establecidas en sus contratos colectivos”, indicó.
Pese a ello, reiteró su postura de que la solución depende de la Universidad Michoacana y de sus órganos de gobierno.
Por su parte, el SUEUM mantiene su pliego petitorio que incluye el pago de prestaciones pendientes como material de trabajo, despensas, estímulos de puntualidad, ayuda sindical, así como adeudos relacionados con jubilaciones y el Instituto Mexicano del Seguro Social.