Por Violeta García
Ante la reciente incursión de grupos armados en la Pirámide de la Luna, dentro de la zona arqueológica de Teotihuacán en el Estado de México, el Gobernador Alejandro Armenta anunció un despliegue preventivo en los recintos históricos de la entidad. El mandatario instruyó a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) para que, en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se refuercen los perímetros de vigilancia en sitios de alta afluencia turística como Cholula y Cantona.
La medida respondió a la necesidad de garantizar la integridad de los visitantes nacionales y extranjeros durante el actual periodo vacacional. Armenta señaló que, si bien Puebla se mantuvo en calma, los sucesos en la entidad vecina obligaron a una revisión de los protocolos de respuesta inmediata. La estrategia incluyó la presencia de guardias armados en los accesos y el monitoreo constante de las plazas principales que rodean los centros ceremoniales.
Además de la vigilancia física, el Gobierno del Estado informó que se utilizará tecnología de videovigilancia vinculada al C5 para detectar actividades sospechosas en los estacionamientos y veredas que conectan con los monumentos. Esta acción buscó evitar que la delincuencia común o grupos organizados aprovechen la vulnerabilidad de las zonas abiertas para perpetrar asaltos o actos vandálicos contra el patrimonio cultural de los poblanos.
El operativo se extendió a los Pueblos Mágicos que albergan vestigios prehispánicos, donde la policía turística recibió capacitación adicional para el manejo de crisis. Armenta enfatizó que Puebla se posicionó como un destino seguro y que estas acciones son de carácter meramente preventivo para mantener la confianza del sector turístico, el cual representa una de las principales fuentes de ingresos para las comunidades de la región.
