Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- Apenas el diez por ciento de los animales albergados en el zoológico municipal “Nicolás Bravo”, ubicado al norte de la ciudad, son propiedad del municipio, por lo que se tiene pensado reubicarlos en otros espacios, con objetivo de realizar una conversión a granja interactiva o proyecto similar.
Lo anterior fue declarado por el alcalde Fernando Pérez Rodríguez, reconociendo que el espacio del zoológico municipal no es adecuado para albergar a los animales de diversas especies, y por tanto, que no cuentan con las condiciones para poder desarrollarse.
Dijo que ya se han buscado otros espacios, como zoológicos públicos o incluso particulares, así como otros similares, pero hasta el momento no se ha podido conseguir un sitio adecuado para las especies, entre aves, felinos, mamíferos diversos, incluso aves, entre otros.
Causas económicas han complicado que los animales puedan ser recibidos, pues en los casos que ha consultado el gobierno municipal, se les ha referido que los espacios a los que se han acercado no cuentan con recursos para la manutención de las especies que se pretenden entregar.
Por la misma situación, instituciones como la Secretaría federal de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), quienes son propietarios de varios ejemplares de los que el gobierno municipal sólo es depositario, no han querido recibirlos.
Otro aspecto que complica la entrega a otros espacios de especies consideradas como peligrosas, como felinos y algunos reptiles, es porque los espacios e instituciones que han sido contactados no cuentan con las instalaciones adecuadas para su desarrollo.
Pérez Rodríguez manifestó que sigue vigente el proyecto para la creación en el espacio donde funciona actualmente el zoológico, de una granja interactiva, o algún desarrollo similar, de tal forma que se ofrezca educación ambiental, y con ello, formación en el respeto a toda forma de vida.
Pero insistió que ello sólo se podría llevar a cabo hasta concretar la reubicación de la mayoría de los ejemplares, de los que apenas un mínimo porcentaje los tiene en propiedad el gobierno municipal.
Por Daniel Martínez Martínez