Pachuca de Soto, Hidalgo.- El gobierno de Hidalgo gestiona recursos para realizar el estudio de prefactibilidad sobre la construcción de un tren suburbano que conecte al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) con la ciudad de Pachuca.
Miguel Tello Vargas, titular de la Unidad de Planeación y Prospectiva del estado, dio a conocer el dato, señalando que se requiere dicho estudio para establecer la factibilidad del proyecto de movilidad.
Recordó que para desarrollar el proyecto del tren de México a Querétaro, se invirtieron en su momento alrededor de 178 millones de pesos.
Las declaraciones son ofrecidas luego de que la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheimbaun, propuso que el tren suburbano que irá de Buenavista al AIFA llegué hasta la ciudad de Pachuca.
Lo anterior durante la reunión para revisar temas de desarrollo metropolitano, hace un par de semanas, entre los estados de México e Hidalgo, así como la Ciudad de México.
El funcionario estatal considera que para el proyecto se requerirán recursos de la federación, el estado y los municipios, así como del sector privado.
Al respecto, Tello Vargas dijo que se busca que el tren se construya y opere de acuerdo a los proyectos de crecimiento de la zona metropolitana, especificando las rutas de conectividad con otros puntos de la entidad.
Consideró que lo más complicado para la construcción y operación del tren suburbano, es contar con el derecho de vía, el cual sí tiene el gobierno de Hidalgo y no hay nadie afectando los predios por donde podría transitar el tren.
Señaló que en el caso de la construcción del tren suburbano de Buenavista al AIFA, no se ha concluido por la parte de la vía que faltaba de liberar, lo que fue el motivo de la expropiación de predios por parte de la federación.
“No veo que vaya a ser muy tardado, lo más complicado de esa construcción ferrea son los puntos en donde llega y baja la ciudadanía, la seguridad de las vías férreas y las paradas; no lo veo tan complicado, el suburbano lo van a concluir muy rápido”, enfatizó.
Por Daniel Martínez Martínez