Al puntualizar que 1.2 millones de personas fallecen en el mundo a causa de accidentes de transito, el urbanista Mikael Colville Andersen, crítico severamente las ciclovías de la capital poblana, así como su infraestructura vial, pues aseguró que no se pueden mandar las bicicletas al cielo.
El especialista recordó que hasta los años 60 la bicicleta era el medio de transporte por excelencia, por lo que muchos lugares en el mundo están tratando de reparar las ciudades rotas.
Tal es el caso de ciudad de México y Paseo de la Reforma por lo que el especialista comparó en afluencia e infraestructura con vialidades de Copenhague.
El urbanista explicó que en ciudades donde se cuenta con la estructura ciclista óptima, los ciudadanos se suben a este medio de transporte por ser más rápido.
Por lo que indicó que en Copenague el 56 por ciento la prefieren porque llegan más rápido a sus destinos, 19 por salud, 6 por economía y 1 por ciento por cuestiones ambientales, entre otros.
Insistió en que anteriormente las calles eran de los ciudadanos, pues uno podía cruzar por donde quisiera, pero ahora hay pasos peatonales, así también, refirió que los niños jugaban en las calles pero les hicieron parques y así han ido segmentando a la población.
Agregó que las ciudades están pensadas en función de cuantos coches se pueden meter en una calle, en lugar de cuanta gente se puede transportar.
El especialista recalcó que las ciudades deben de ser diseñadas no trazadas con base en planos matemáticos como lo hacen los ingenieros de tránsito.