Paola Macuitl
La disolución del Ayuntamiento de Acatlán de Osorio se definirá este jueves. La instalación de un Concejo Municipal depende de que la alcaldesa Guadalupe Lucero Bárcenas, los siete regidores, el síndico y sus suplentes, presenten formalmente sus licencias.
A las 15:00 horas sesionará la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales y la Dirección de Asuntos Jurídicos informará cuántas renuncias ha recibido. Si están completas, la solicitud de revocación de mandato quedará “sin materia” y se pasará directo a la integración del Concejo.
El presidente de la Comisión, Julio Huerta Gómez, explicó que en caso de que presenten las solicitudes de licencia, el procedimiento de revocación de mandato quedará sin efectos.
“Hasta el momento desconozco cuántas ya se tienen, veríamos qué nos informa la Dirección Jurídica y en base a eso proceder. Si no fueran completas, quienes no hayan presentado su renuncia comparecerán mañana”, en referencia a la audiencia de desahogo fijada para el 10 de septiembre.
De recibirse las 10 licencias, la Comisión iniciará de inmediato los trabajos para el Concejo y turnará el dictamen al Pleno para una sesión extraordinaria. Será la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo), encabezada por Pável Gaspar Ramírez, la que analice los nombres de la presidencia y vocales del Concejo.
El lunes, en entrevista con Adela Micha, la alcaldesa dijo estar dispuesta a dejar el cargo por la gobernabilidad, pero denunció violencia política de género y amenzas en su contra:
“Es un tema de violencia política, hay denuncias en el IEE y en la Fiscalía contra este grupo de regidores y síndico por obstaculizar mis funciones”, dijo.
Este martes, los regidores también anunciaron su renuncia en bloque como “acto de buena fe”, aunque pidieron que no se frene la investigación sobre presuntas anomalías administrativas.
Con ambas partes fuera, se configuraría la causal del artículo 57 de la Ley Orgánica Municipal por falta absoluta de la mayoría del cabildo.
