La planta coquizadora de la refinería Miguel Hidalgo, en Tula de Allende, Hidalgo, tiene previsto comenzar operaciones en noviembre de este año, anunció la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, durante su conferencia matutina de este miércoles 21 de octubre.
El proyecto forma parte de las acciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) para ampliar la capacidad de refinación y aumentar la producción nacional de combustibles, con el objetivo de disminuir la necesidad de adquirirlos en el extranjero.
Sheinbaum explicó que la estrategia federal incluye la modernización de las seis refinerías del país, la construcción de la planta Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, y la adquisición de Deer Park, ubicada en Texas, Estados Unidos.
La mandataria señaló que México todavía compra en el exterior alrededor del 15 por ciento de los combustibles que consume, entre ellos gasolina, diésel, turbosina y parte del gas LP. En este contexto, la entrada en funcionamiento de la coquizadora de Tula busca contribuir al aprovechamiento del petróleo procesado en el país.
Además de la instalación hidalguense, el Gobierno federal desarrolla otra planta coquizadora en Salina Cruz, Oaxaca. De acuerdo con lo expuesto por la presidenta, el aprovechamiento del coque también se contempla dentro de los planes para fortalecer la producción nacional de fertilizantes.
Durante la misma conferencia, el director general de Pemex, Juan Carlos Carpio, informó que el procesamiento de petróleo registra un incremento de 81 por ciento respecto a 2018, resultado que atribuyó a las inversiones y los trabajos de modernización de la infraestructura de refinación.
El inicio de operaciones de la planta de Tula se perfila como parte de la estrategia federal para incrementar el procesamiento de crudo y reducir la dependencia de combustibles importados.