La situación de violencia que obligó a decenas de familias a abandonar sus hogares en las comunidades de Cueramato, Cueramatillo y El Guayabo, en Apatzingán, derivó en la instalación de un Comité Interinstitucional para la Atención de las Personas Desplazadas, con el objetivo de coordinar la respuesta de las distintas dependencias involucradas en la emergencia.
El secretario del Migrante en Michoacán, Antonio Soto Sánchez, informó que este órgano ya celebró su primera sesión extraordinaria para definir las acciones que permitan atender a las familias afectadas y preparar las condiciones necesarias para que, cuando sea posible, puedan regresar a sus comunidades. Explicó que la Secretaría del Migrante funge como Secretaría Técnica del comité, mientras que el municipio es el encargado de levantar el censo de personas desplazadas.
“Tuvimos que hacer una sesión especial para la atención y el protocolo establece que debemos coordinar acciones, acudir al lugar y trabajar para que existan las condiciones de un retorno seguro”, señaló el funcionario al explicar que el mecanismo se activó conforme al protocolo estatal de atención al desplazamiento forzado.
En este comité participan la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, Guardia Civil, DIF Michoacán, Secretaría de Gobierno y otras dependencias estatales, las cuales trabajan de manera conjunta para brindar asistencia humanitaria, protección, atención médica, alimentos y evaluar las condiciones de seguridad en las comunidades afectadas.
De acuerdo con las autoridades, el censo más reciente contabiliza 150 personas desplazadas por estos hechos. Aunque el objetivo es que las familias puedan volver a sus viviendas, el comité mantiene como prioridad garantizar que el regreso ocurra sin riesgos, por lo que antes deberán verificarse aspectos como la seguridad de la zona, el estado de las viviendas y la protección del patrimonio de los habitantes.