Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- Las obras de ampliación de la Unidad de Medicina Familiar (U.M.F.)Tulancingo, del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), están paradas desde agosto del año pasado, cuando se le rescindió el contrato a la empresa encargada de la obra, por incumplimiento en el mismo.
Incluso se preveía la entrega de la obra para octubre del mismo 2018, pero a partir de las deficiencias en algunos puntos de la obra, no especificados hasta la fecha, así como un incumplimiento general, fueron detenidos totalmente los trabajos.
Las labores de ampliación de la U.M.F. tuvieron asignación de recursos por 111 millones de pesos, directamente de gobierno federal, contemplando ampliar la cantidad de consultorios de medicina familiar, algunos para especialidades, quirófanos para procedimientos de corta estancia, para atención de partos, laboratorio clínico y rayos X.
Todo lo anterior fue señalado en los primeros meses del 2018 por el entonces delegado del ISSSTE en Hidalgo, José Antonio Copca García, agregando que el espacio de servicio médico estaría diseñado para dar cobertura a los 30 mil 200 derechohabientes de la región Tulancingo y la sierra Otomí – Tepehua.
Pero en agosto del mismo 2018, se notificó la suspensión de la obra, por el incumplimiento ya señalado de parte de la empresa para realizar las obras.
Hasta el momento de la suspensión, las obras registraban avance de 70 por ciento.
Al momento de entregar el cargo, a finales del mes de mayo de este año, Copca García hizo un recuento de acciones y pendientes, señalando que las obras en Tulancingo, así como la ampliación y remodelación del hospital general Columba Rivera Osorio, en Pachuca, se detuvieron por decisión federal.
Declaró desconocer en qué momento serán retomados los trabajos, puntualizando que para retomarlos, se tendrían que realizar nuevamente el proceso de licitación.
Fue durante recorridos realizados el año pasado que detectaron diversos incumplimientos por parte del contratista en el proceso de construcción, los que llevaron a la rescisión definitiva del contrato.
Por Daniel Martínez Martínez