Por Angélica Patiño
La diputada local del PRI, Delfina Pozos, puso al descubierto un presunto esquema de corrupción que operó contra el sector gastronómico. La legisladora denunció que inspectores del Sistema Operador de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (Soapap) extorsionan a restauranteros.
De acuerdo con la denuncia de la representante popular, los funcionarios exigieron sumas de dinero que alcanzaron hasta los 200 mil pesos por cada negocio. Estas cuotas fueron solicitadas bajo presión por parte de los verificadores del organismo.
La práctica afectó la estabilidad de diversos establecimientos en la capital poblana. Pozos calificó estas acciones como actos de extorsión directa realizados por el personal encargado de las inspecciones de agua.
Tras la revelación de estos hechos, se señaló la necesidad de frenar el acoso administrativo contra el sector empresarial. La diputada exigió que se investigue el destino de los recursos solicitados ilegalmente a los dueños de los restaurantes.
