Por Javier Puga Martínez
Las comisiones dictaminadoras del Congreso del Estado de Puebla determinaron posponer el envío del dictamen sobre el reconocimiento legal de las denominadas infancias trans hacia el Pleno de la asamblea durante la sesión ordinaria del pasado jueves. El aplazamiento de la votación parlamentaria evidenció divisiones de carácter técnico e ideológico entre los integrantes de las bancadas de Morena, el PVEM, el PT y Nueva Alianza.
Los representantes de las fracciones parlamentarias aliadas externaron posturas divergentes respecto al contenido de las reformas al Código Civil local, señalando la necesidad de incorporar candados jurídicos explícitos dentro del texto normativo. Un sector de los diputados oficialistas argumentó que la ley debe establecer de manera obligatoria una edad mínima cronológica para que los ciudadanos se encuentren facultados para solicitar formalmente el cambio de género ante el Registro Civil.
El andamiaje técnico de la iniciativa se mantiene bajo análisis dentro de las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales, donde los asesores analizan los esquemas de tutela judicial efectiva y patria potestad compartida concurrentes. Los legisladores que impulsan el dictamen sin restricciones de edad sostienen que el Congreso local debe acatar los plazos de armonización fijados por la Suprema Corte de Justicia de la Nación para evitar incurrir en desacato judicial.
Las mesas de concertación política entre los coordinadores de los distintos grupos parlamentarios continuarán desarrollándose de forma reservada con el propósito de unificar los criterios de votación antes del cierre del actual periodo ordinario de sesiones. El Poder Legislativo local concluyó precisando que la redacción final de las reformas garantizará el interés superior de la niñez bajo esquemas de estricto apego al orden constitucional de forma verificable en este año 2026.
