Los inconformes reportaron seis equipos fuera de servicio en hospitales de Toluca y Tenancingo y pidieron la intervención de autoridades estatales ante las interrupciones en sus tratamientos
Alberto Dzib
Pacientes con enfermedad renal se manifestaron este lunes en Toluca para exigir una solución a las fallas en máquinas de hemodiálisis de hospitales del Estado de México, durante la movilización entregaron un oficio para solicitar la intervención de las autoridades ante las interrupciones que aseguran se han presentado en sus tratamientos.
La protesta fue encabezada por integrantes de la agrupación Unidos Transformando, quienes reportaron dos máquinas fuera de funcionamiento en el Hospital General “Lic. Adolfo López Mateos”, en Toluca, y otras cuatro en el hospital de Tenancingo, además señalaron que algunos pacientes han tenido que esperar o buscar alternativas para recibir sus sesiones.
Horacio Valdés, coordinador de Unidos Transformando, indicó que tienen identificados 18 pacientes afectados en el hospital de Toluca y entre 25 y 30 en Tenancingo, ante esta situación pidió a las autoridades revisar el servicio que presta la empresa Vita y exigir que los equipos se encuentren disponibles.
“El tema es que dos máquinas se encuentran disfuncionales aquí en lo que es el Adolfo López, en el hospital de Tenancingo tenemos cuatro máquinas que no están funcionando, esto afecta de manera directa la vida de cada uno de los pacientes de hemodiálisis”.
En el Adolfo López Mateos, Valdés aseguró que pacientes asignados a las máquinas cinco y seis han sido regresados sin recibir la atención programada, durante la manifestación los inconformes calcularon alrededor de 96 sesiones suspendidas a causa de esta situación.
Mientras tanto, en Tenancingo se estableció una valoración de los pacientes para determinar quién requiere primero la hemodiálisis, según explicó el representante de la agrupación, quienes presentan mejores condiciones deben esperar y las personas con un estado más complicado reciben prioridad ante la disponibilidad de equipos.
“En ese triage citan a todos los pacientes, les toman sus signos vitales y el que se encuentre en mejores condiciones puede esperar, el que esté ya en una condición más complicada es al que ingresan de manera inmediata al área de hemodiálisis”.
La falta de una sesión también obliga a algunos pacientes a recurrir a servicios particulares, de acuerdo con los manifestantes cada procedimiento cuesta entre mil 500 y 2 mil pesos y una persona puede requerir tres por semana, lo que representa un gasto mínimo de alrededor de 18 mil pesos mensuales.
Raimundo Olivares, paciente de hemodiálisis de 69 años, señaló que depende del apoyo de sus familiares para cubrir una sesión particular cuando necesita recurrir a esta alternativa, debido a que actualmente no puede trabajar y al tratamiento debe sumar medicamentos y traslados.
“Si quieres sobrevivir hay que pagar tus mil 500 pesos mínimo, más medicamentos, más desplazamiento, más todo, y pues con 6 mil pesos, 6 mil 400 que te dan, no te alcanza”.
Los inconformes señalaron que ya habían acudido ante las autoridades en febrero por problemas relacionados con la atención de pacientes de hemodiálisis, por lo que con la protesta de este lunes solicitaron nuevamente revisar el funcionamiento de los equipos y la prestación del servicio en los hospitales donde reportan afectaciones.