A diferencia de los circos, los zoológicos son espacios con personal capacitado para el trato de las diferentes especies de animales y se procura su bienestar.
Fue a partir del 2015, que entró en vigor las Reformas y Adiciones a la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y a la Ley General de Vida Silvestre, que se encuentran relacionadas con la prohibición del uso de ejemplares de vida silvestre en circos.
Sin embargo, por la sobreacumulación de información errónea, se suele cuestionar sobre la crueldad en los zoológicos, incluyendo el de la capital michoacana. Un zoológico, a comparación de un circo con animales, no busca lucrar para un bien personal, ya que son instituciones gubernamentales.
Sí se tienen a los animales en espacios considerados reducidos en comparación de un hábitat natural, sin embargo, los ejemplares son animales que nacieron acostumbrados a recibir alimento y espacio, por lo que no se puede arriesgar a dejarlos a la intemperie ya que su sobrevivencia no sería probable.
En caso del Zoológico de Morelia, las recaudaciones que se tienen a través de diferentes actividades y talleres es con la finalidad de mantener los gastos que se pueda tener en el cuidado médico de los animales, y dichas actividades no se fuerza en ningún momento al animal a realizarlas, ya que forman parte de su rutina diaria.
En relación de los espacios destinados para cada especie, se trata de gestiones que no se encuentra a manos del Zoológico moreliano, ya que dependen de las autoridades gubernamentales y entre otros factores externos.
Se da la invitación de conocer las actividades y convivencias que se tienen a través de sus redes sociales oficiales o en su página web oficial https://zoomorelia.michoacan.gob.mx