Metepec, Hidalgo.- “La violencia no se acaba con más violencia, todo puede llevarse mejor con el aporte que la iglesia brinda a la sociedad a través de la evangelización”, dijo de forma enfática el Arzobispo de la Provincia Eclesiástica de Tulancingo, en este municipio, donde el pasado 27 de septiembre se registró un linchamiento, que dejó como saldo una persona muerta y tres lesionados de gravedad.
En el marco de la octava visita pastoral en lo que va del presente año, y ante unos cien agentes de pastoral reunidos la mañana de este martes 9 de octubre en la parroquia del Señor de Metepec, Díaz Martínez señaló que no existe justificación a cualquier forma de violencia.
“Nadie tiene permiso de quitarle la vida a otro, por mucho mal que haga. Nadie tiene derecho a quitar la vida a alguien más, por mucha ambición que tenga o necesidad, o por muy indefensa que sea la otra persona”.
Con ello, expresó su rechazo a lo ocurrido en Metepec, así como a hechos similares ocurridos el pasado viernes 5 de octubre en la comunidad de Santa María Asunción, donde presuntamente un grupo de vecinos de la comunidad privaron de la vida a tres personas que presuntamente habían entrado a robar a un domicilio.
Sin embargo, Díaz Martínez fue también enfático al señalar que el pueblo ha perdido la paciencia ante la corrupción y falta de procuración de justicia.
Pero señaló que no se debe ir al extremo, incluso haciendo uso de la violencia, “más bien, se debe exigir a las autoridades una mejor seguridad para el bien de unos y otros”.
Durante esta visita pastoral, fue presentado ante las aproximadamente las 150 personas congregadas en el templo católico, a los integrantes del Consejo Parroquial Pastoral, así como el mapa para ubicar a las 33 comunidades que integran a la parroquia, de entre estas, seis pertenecientes a Tulancingo, tres a Tenango de Doria y una a Honey, en el estado de Puebla.
Se estableció que la misión de la pastoral es generar apoyo para la feligresía y la población en general, en temas tanto religiosos, como de bienestar social en general.
Por Daniel Martínez Martínez