En entrevista para Primero lo Primero, la doctora María José Bernáldez, aspirante a la rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México, habló sobre los retos institucionales, su propuesta de trabajo y los compromisos prioritarios de su proyecto.
Respecto al actual proceso de sucesión, consideró que ha dejado claro “el reto de redefinir y fortalecer el sistema de gobierno y los procesos electorales de la Universidad”, señalando la necesidad de una normativa más clara y sólida para garantizar legalidad, fiscalización y representación real de la comunidad universitaria.
Al presentar su visión de transformación, explicó que su propuesta incluye componentes de cambio, evolución y revolución: “Hay procesos que deben transformarse, estructuras que evolucionar y prácticas que eliminarse para responder a una universidad moderna y equitativa”, dijo.
En cuanto a compromisos prioritarios, destacó tres ejes clave:
Dignificar las condiciones laborales del personal académico y administrativo, reconociendo la diversidad de funciones y necesidades.
Mejorar la infraestructura universitaria, a través de programas de mantenimiento preventivo y modernización.
Promover el bienestar estudiantil, con énfasis en la calidad educativa, salud emocional y seguridad.
También planteó tres acciones inmediatas a realizar en su primer año de gestión:
Impulsar un centro universitario de innovación y transferencia tecnológica.
Fortalecer el sistema digital institucional, tanto en procesos académicos como administrativos.
Crear un tribunal universitario que simplifique y garantice procesos de responsabilidad, y una red de paz que fomente la resolución pacífica de conflictos.
Sobre el saneamiento financiero, reconoció los avances, pero subrayó que “el ahorro no basta”: propuso diversificar fuentes de financiamiento, institucionalizar la cultura de transparencia y educar a la comunidad en rendición de cuentas.
En materia académica, reconoció la calidad de la oferta educativa actual y planteó la modernización de planes de estudio con enfoque interdisciplinario, habilidades digitales y cultura de emprendimiento.
Finalmente, destacó como una deuda institucional el fortalecimiento de políticas de inclusión, equidad de género y acciones efectivas frente a la violencia, además de mejorar los mecanismos de responsabilidad universitaria para garantizar espacios seguros.