Hay una reducción en alcohol, pero un aumento en metanfetaminas y marihuana, y un inicio cada vez más temprano entre menores de edad
Alberto Dzib
De acuerdo con el Instituto Mexiquense de Salud Mental y Adicciones, los indicadores de consumo de drogas en el Estado de México se mantienen en niveles similares a los promedios nacionales y la edad de inicio ha descendido hasta los 12 años, un dato que redefine las prioridades de prevención y atención en salud mental en la entidad.
La Encuesta Nacional de Consumo de Alcohol, Drogas y Tabaco 2025 muestra una disminución en el consumo de alcohol, aunque registra un incremento en sustancias psicoactivas como las metanfetaminas y la marihuana, un comportamiento que modifica el perfil de riesgo entre niñas, niños y adolescentes.
Raúl Naveda López-Padilla, director del Instituto Mexiquense de Salud Mental y Adicciones, explicó que esta reducción en la edad de inicio coloca a la población menor de edad en una situación de mayor vulnerabilidad, debido a que la exposición temprana a drogas incide directamente en el desarrollo neurológico y emocional, con efectos que pueden extenderse a lo largo de la vida adulta.
“Cualquier sustancia psicoactiva que entra a un cerebro menor de 25 años va a causar un efecto negativo, porque impacta directamente en el sistema de la recompensa y en los mecanismos relacionados con las emociones”.
El funcionario indicó que actualmente las metanfetaminas, el alcohol y el tabaco concentran los mayores niveles de consumo entre jóvenes mexiquenses, un fenómeno que no se limita a zonas específicas y que responde a dinámicas globales, cambios en la estructura familiar y mayor acceso a distintos factores de riesgo.
Frente a este escenario, destacó que el instituto ha redirigido sus estrategias hacia campañas de prevención enfocadas en psicoeducación y en la vinculación con espacios culturales, deportivos y artísticos, con el objetivo de ofrecer alternativas de desarrollo y reducir la exposición temprana a sustancias.
El funcionario subrayó que, cuando la adicción ya está presente, el llamado a las familias es buscar atención profesional y entender que se trata de un trastorno de salud mental que requiere tratamiento especializado, seguimiento continuo y acompañamiento institucional.