El sector productivo considera que el acuerdo sufrirá ajustes, pero prevé que las negociaciones mantengan la certidumbre para la inversión y el empleo en la región
Alberto Dzib
El sector empresarial del Estado de México mantiene una expectativa positiva sobre la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al considerar que las negociaciones permitirán modernizar el acuerdo comercial sin comprometer la integración económica de Norteamérica ni la continuidad de las inversiones.
La postura surge mientras los gobiernos de México y Estados Unidos desarrollan rondas bilaterales de negociación previas a la revisión conjunta prevista para iniciar el 1 de julio, proceso en el que se discutirán temas como reglas de origen, contenido regional, industria automotriz, agricultura y competitividad, con la posibilidad de extender la vigencia del tratado hasta 2042.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial del Estado de México (CCE), Germán Jalil Hernández, afirmó que, pese al entorno internacional y a los intereses particulares de cada país, existen condiciones para alcanzar acuerdos que preserven el principal bloque comercial de la región.
“Yo creo que es un escenario positivo. Hay mucho ruido por factores internacionales, Estados Unidos tiene sus intereses particulares, México también y Canadá también, pero finalmente es una relación muy sólida, es el intercambio comercial más importante por zonas a nivel mundial y yo creo que eso debe prevalecer”.
El dirigente empresarial señaló que el tratado difícilmente permanecerá sin modificaciones, debido a los cambios registrados en los mercados internacionales durante los últimos años y al avance de sectores como la tecnología, además del interés de Estados Unidos por fortalecer el contenido regional frente a la competencia de otras economías.
Añadió que, durante la negociación, México deberá defender aquellas ventajas que le permiten seguir atrayendo inversiones, especialmente las relacionadas con la manufactura y la generación de empleos, sin cerrar la puerta a ajustes que fortalezcan la competitividad del bloque comercial.
La revisión del T-MEC constituye el primer proceso de evaluación formal previsto en el propio tratado desde su entrada en vigor en 2020. Si los tres países alcanzan un acuerdo, el mecanismo podrá extender su vigencia por otros 16 años; de lo contrario, iniciará un periodo de revisiones anuales antes de su eventual vencimiento en 2036.