Productores, actrices y actores del país reconocieron el anuncio de un estímulo fiscal cine que busca fortalecer la industria cinematográfica y audiovisual en México. La medida contempla un incentivo equivalente al 30% del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para proyectos realizados en territorio nacional.
El esquema establece un tope de hasta 40 millones de pesos por producción y exige que al menos el 70% de la proveeduría sea nacional. Con ello, el objetivo es garantizar que la inversión beneficie directamente a empresas, técnicos, proveedores y talento mexicano.
El sector considera que este estímulo puede convertirse en un detonador de inversión, ya que mejora la competitividad de México frente a otros países que también ofrecen incentivos fiscales para atraer rodajes y producciones internacionales.
Además del impacto financiero, la medida podría fortalecer toda la cadena de valor del cine: desde la formación de nuevos profesionales hasta la producción, filmación, edición, postproducción y distribución. Cada proyecto implica empleo para guionistas, directores, camarógrafos, diseñadores de arte, vestuaristas, sonidistas y equipos técnicos.
Especialistas señalan que el estímulo fiscal cine no solo favorece a grandes producciones, sino que también puede abrir oportunidades para proyectos independientes y regionales, siempre que cumplan con los requisitos establecidos.
La industria audiovisual mexicana ha demostrado capacidad creativa y reconocimiento internacional en festivales y plataformas globales. Con este incentivo, se busca consolidar ese talento y generar condiciones más sólidas para el crecimiento sostenido del sector en los próximos años.