Hasta 24 de las 31 mujeres recluidas en el penal de Zamora no reciben visitas de familiares o amigos. En La Piedad son alrededor de 70 internas en esta situación, mientras que en el David Franco Rodríguez, en Morelia, se estima que unas 50 mujeres viven en abandono. Estos son algunos de los datos que llevaron a integrantes del Poder Judicial a impulsar una colecta de medicamentos y artículos de higiene para mujeres privadas de la libertad.
El juez segundo penal del distrito de Morelia, Ramón Alcázar, y la proyectista del mismo juzgado, Karina Alipio, anunciaron que la campaña comenzará el próximo 17 de septiembre y se extenderá hasta el 2 de octubre. La convocatoria busca reunir medicamentos, pero también productos básicos como toallas sanitarias, papel sanitario, pasta dental, jabón y shampoo.
La campaña tendrá centros de acopio en Morelia, donde la sede para donar será el Congreso del Estado, pero también se sumará Uruapan, Tacámbaro, Apatzingán, Zinapécuaro, Pátzcuaro, Maravatío, Puruándiro, Ciudad Hidalgo, Álvaro Obregón, Queréndaro, Zitácuaro y La Piedad.
Alcázar atribuyó parte de este fenómeno a patrones familiares que, dijo, siguen siendo distintos para hombres y mujeres que enfrentan procesos penales. Señaló que mientras los hombres suelen conservar redes de apoyo, algunas mujeres son abandonadas después de ser privadas de la libertad, una situación que relacionó con una cultura machista que todavía persiste.
El juez también puso sobre la mesa otra problemática dentro del sistema penal tradicional: mujeres que llevan años sin recibir sentencia. Dijo que no cuenta con una cifra estatal, pero en su juzgado existen entre 10 y 12 mujeres sin sentencia, algunas con procesos iniciados en 1999, 2004 y 2006. Incluso mencionó el caso de una mujer que lleva 17 años sin una resolución definitiva.