- Aunque se señala que la apuesta no es sancionar a quienes incumplan, si se prevé que conforme avance su aplicación, comiencen las verificaciones de la autoridad
El impuesto ecológico por emisión de gases contaminantes a la atmósfera en el Estado de México a partir de este año, se cobrará inicialmente en un esquema de “buena fe” a las industrias y comercios, pero una vez que avance su aplicación, comenzarán las verificaciones de la autoridad.
El subsecretario de ingresos de la Secretaría de Finanzas en la entidad, Arturo Lozano Enríquez, recordó en reunión con integrantes de Concaem, que el impuesto consiste en el pago de 43 pesos por tonelada emitida de gases contaminantes a la atmósfera y su objetivo es concretamente ambiental, no recaudatorio.
En ese sentido, comentó que el impuesto cuyo cobro inició en abril pasado, es autodeterminativo inicialmente, pero se prevé que una vez avanzada su aplicación, inicien procesos de comprobación que, más que sanción, aseguró, buscarán orientar a quienes no cumplan.
“Una vez que el impuesto madure, que avance, la autoridad podrá ejercer facultades de comprobación, que no es el fin, no buscamos que ante el incumplimiento haya una sanción, sino orientar al contribuyente para el correcto cumplimiento”.
De acuerdo con la Ley de Ingresos del Estado de México para 2022, este nuevo impuesto se aplicaría a un universo de 60 mil personas físicas o jurídico colectivas cuyas actividades implican la emisión de gases contaminantes y la meta de recaudación anual es de 80 millones de pesos.
Las industrias y comercios que están sujetos a pagarlo, son las que directa o indirecta realicen descargas de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso.
Alberto Dzib