“Recurrir al sistema electivo no garantiza la profesionalización ni independencia de los impartidores de justicia”, señalaron académicos de la Universidad Nacional
Redacción AR
En el marco de los Foros Reforma Constitucional en Materia de Justicia, académicos de la Universidad Nacional concurrieron en que, el mecanismo de elección de las personas juzgadoras del país por medio del voto popular, que incluye la propuesta de reforma judicial, no es el que se necesita; pues recurrir al sistema electivo no garantiza la profesionalización ni independencia de los impartidores de justicia
En este sentido, la directora de la Facultad de Derecho (FD), Sonia Venegas Álvarez, dijo: las democracias más consolidadas en el mundo no tienen la forma de elección de jueces y magistrados. “El electorado promedio no dimensiona el papel de los juzgadores en el funcionamiento de su país, y esa es la sentencia que se debe ponderar”.
En la Mesa Cuatro Elección de Jueces y Magistrados por voto popular, el investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ), Javier Martín Reyes, estimó que no se debe plantear una solución homogénea para los poderes judiciales, sino pensar en reformas específicas. Para los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se requiere una reforma: se tiene que transitar a un mecanismo que garantice tanto la independencia política como la competencia técnica de las personas que la conforman.
En el auditorio del Centro de Estudios Municipales y Metropolitanos de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán, Héctor Huitrón Cruz, profesor de la FES Aragón, calificó como “inquietante” que un juzgador sea votado por ser carismático, o del agrado de la sociedad. No todos los votantes sabrán si la formación, el desarrollo, la experiencia o el conocimiento del aspirante en el ámbito judicial serán suficientes para su encargo. En este caso, “no veo viable el voto popular”; lo que se requiere es invertir en el Poder Judicial para que tenga mayor capacidad de resolución.
En tanto, Ariel Rojas Caballero, magistrado federal, consideró que lo más grave de elegir a los juzgadores mediante voto popular es que no se garantiza ni su profesionalización, ni su independencia. “Lejos de democratizar el proceso, lo agravará y perjudicará a los que menos tienen y a los más débiles. Traerá la muerte del derecho. Es indudable la necesidad de una reforma judicial, pero apegada y en camino a los estándares internacionales”.