Este 24 de junio el Mercado de San Juan, el que opera en la ciudad de Morelia desde 1965, celebró su 60 aniversario, sin embargo, para varios locatarios no fue motivo de fiesta debido a las bajas ventas que han tenido desde hace años y el olvido de los morelianos, quienes optan por surtir su despensa las grandes tiendas.
El señor Carmen Corona, quien tiene su local en el lugar desde hace aproximadamente 40 años y se encuentra al fondo del inmueble, expuso que a diferencia de cuando inició, la gente se ha ido ausentado, sin embargo, ya no puede migrar a otro trabajo por su edad.
“Ahorita está todo bien caro y está bien difícil. Está bien triste el mercado y no sé de los demás mercados cómo estén. Aquí hay muchas cosas, dice la gente que ya no viene que según que por caro, pero no”.
El señor Martín que se instaló en el espacio desde 1970 y desde entonces conserva su puesto de hierbas, señaló que aunque aún se las vende la situación ya no es la misma que hace incluso una década, pero aún así, sigue llegando a su local desde la siete de la mañana para cerrar a las 5:30 de la tarde.
“No me ha ido ni tan bien ni tan mal, pero ahí sacamos para comer. Hace muchos años que solo yo vendía hierbas. Pero ya donde quiera hay competencia”.
Su vecina, la señora Guadalupe, a quien su padre le dejó el puesto y lo opera desde hace 36 años indicó que para bien de muchos comerciantes, aún con la modernidad, los morelianos no han dejado de comprar las hierbas, romero, albahaca, menta y más para todo tipo de situaciones.
Mientras tanto, Ofelia Munguía, quien aprendió el oficio de sus padres y labora desde hace 35 años expone que los malos señalamientos sobre todo de la sección “Canasta Básica” del Gobierno de Michoacán, permean en la economía de decenas de personas, las que se ganan la vida de manera honrada.
“Todo ese tipo de comentarios si nos viene afectando, o sea, en realidad sí afecta porque también no se meten hacia el área de adentro del mercado. Aquí en el área del mercado, la verdad, todavía hay personas que fueron de los pioneros, entonces siguen dando con buenos precios, tienen precios hasta a veces, hasta como de la central de abastos.
Es así que a 60 años de su existencia, el mercado sobrevive, la mayoría de las personas que lo visitan son adultos, que crecieron viendo a sus padres asistir a este tipo de sitios, sin embargo, son las nuevas generaciones las que se resisten por asistir a estos espacios.