Ante la estructura de este calendario, maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación Sección XVIII, se pronunciaron al respecto. A través de una publicación en sus redes sociales manifestaron su descontento.
El nuevo calendario escolar fue dado a conocer hace unos días por La Secretaría de Educación Pública, en este se presentaron las fechas clases, vacaciones y días feriados que aplicarán para todos los alumnos de preescolar, primaria y secundaria en escuelas públicas y privadas de México, así como para las escuelas normales y de formación de maestras y maestros de Educación Básica.
De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública (SEP), este nuevo calendario escolar considerará 190 días de clases, dos puentes vacacionales y más de 20 días inhábiles
Además, según el esquema de fechas establecido por la SEP, se contabilizan13 sesiones de Consejo Técnico Escolar (CTE). Se trata de días inhábiles para niños, pero no para los maestros, pues ellos tienen que trabajar en cada encuentro del CTE, que se llevará a cabo el último viernes de cada mes.
Ante la estructura de este calendario, maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación Sección XVIII, se pronunciaron al respecto. A través de una publicación en sus redes sociales manifestaron su descontento.
Uno de los puntos que causó su descontento fue que para compensar las clases perdidas por la pandemia del Covid-19, las autoridades escolares ampliaron los días de clases, ejemplo de ello es que anteriormente se establecía el fin del ciclo escolar el 8 de julio de 2022, mientras que en esta ocasión se darán por terminadas las clases el 28 de julio, por lo que indicaron que rechazan esta medida y adelantan que no lo cumplirán.
Ante ello los centistas expusieron que las autoridades insinúan que no se trabajó durante la cuarentena, lo que “Desvaloriza las distintas estrategias que los docentes hicieron para sacar la educación de los alumnos en la adversidad”, señala su documento.
El temor es que sea una constante para los periodos subsecuentes, hasta reducir de forma gradual los días de receso y los vacacionales, sin ninguna justificación pedagógica.