Más de 150 brigadistas y voluntarios enfrentaron el fuego en Peña de Ñado; autoridades y ambientalistas advierten sobre el riesgo de nuevos siniestros y llaman a proteger las zonas naturales.
Por: Berenice León
Después de cuatro días de intensos trabajos, fue controlado el incendio forestal de gran magnitud que afectó una amplia zona del bosque de Peña de Ñado, en el municipio de Aculco. El siniestro provocó daños significativos a la flora y fauna del lugar, una de las zonas ecológicas y turísticas más importantes del norte del Estado de México.
La emergencia movilizó a más de 150 personas, entre brigadistas, elementos de Protección Civil municipal y estatal, la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), Seguridad Pública y la Brigada de Probosque, además del Grupo Relámpagos, que participó en la atención aérea del siniestro.
Habitantes de comunidades cercanas como San Antonio Pueblo Nuevo, San Joaquín Coscomatepec, El Tixhiñu, La Concepción Pueblo, La Concepción Ejido y San Lucas Totolmaloya también se sumaron al combate del incendio, trabajando codo a codo con comisariados ejidales y delegados municipales.
“Gracias al esfuerzo coordinado de ciudadanos, autoridades y brigadistas, se logró controlar el fuego, pero la afectación es considerable. Aún estamos en proceso de cuantificar con precisión las hectáreas de árboles que se perdieron”, informó el gobierno municipal a través de un comunicado.
Las autoridades locales hicieron un llamado urgente a la ciudadanía para evitar prácticas que pongan en riesgo las zonas naturales, como fogatas mal apagadas o quemas agrícolas sin control. “La protección de nuestros bosques no es solo tarea del gobierno, sino de toda la comunidad”, señaló un representante de Protección Civil.
En tanto, ambientalistas expresaron su preocupación por la recurrencia de este tipo de incendios y la fragilidad del ecosistema de Peña de Ñado. “Este incendio podría no ser el último si no se generan políticas de prevención más sólidas y si la población no toma conciencia del daño que pueden causar sus acciones”, advirtió una integrante del colectivo Etnomicología.
A pesar de que el fuego fue sofocado, las brigadas continúan vigilando la zona para evitar una posible reactivación y monitorean las áreas de riesgo para prevenir nuevos focos.