En el proyecto se implementa la reingeniería fotovoltaica que reduce la dependencia del sistema eléctrico.
Redacción -SVP
El Tecnológico de Estudios Superiores de San Felipe del Progreso (TESSFP) desarrolla un innovador proyecto titulado “Reingeniería Fotovoltaica para el Bombeo de Agua en San Juan Cote”, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la comunidad mediante el uso de energías renovables.
En el proyecto encabezado por Areli García Quintana, docente de Ingeniería en Energías Renovables y egresada del TESSFP, se implementa la reingeniería fotovoltaica, que permite el bombeo de agua utilizando energía solar, reduciendo así la dependencia del sistema eléctrico.
Este esfuerzo involucró a más de 55 estudiantes de segundo, cuarto, sexto y octavo semestre de la carrera de Ingeniería en Energías Renovables, quienes trabajaron en conjunto con la comunidad de San Juan Cote, compuesta por aproximadamente 50 personas, así como con docentes especialistas en bombeo solar.
Desde mayo pasado, el equipo revitalizó un sistema fotovoltaico existente en la comunidad, llevando a cabo actividades que incluyeron el montaje y limpieza de 25 paneles solares de 350 watts de potencia cada uno. De estos, se instalaron 20, de acuerdo con las necesidades específicas del sistema, mientras que los restantes se utilizarán para otros fines comunitarios.
El proyecto también implicó establecer un sistema fotovoltaico eficiente y realizar las conexiones necesarias en el cuarto de control para garantizar una recepción adecuada de la energía generada. En la etapa final, se sustituyó una bomba obsoleta por una nueva, especialmente diseñada para funcionar con paneles fotovoltaicos. Gracias al apoyo constante de la comunidad beneficiada, esta nueva bomba fue conectada y puesta en funcionamiento en junio, satisfaciendo la necesidad vital de agua de la comunidad.
San Felipe del Progreso, conocido por su alto grado de marginación, se beneficia de proyectos como este, que no sólo mejoran la calidad de vida de las comunidades, sino que también demuestran el potencial de las energías renovables en la creación de soluciones sostenibles. Además, brindan a los estudiantes la oportunidad de aplicar sus conocimientos en situaciones reales, fomentando el aprendizaje práctico y el compromiso social.