Parcelas de maíz, haba y nopales en comunidades como Santo Domingo de Guzmán, Bobashi de Guadalupe, Santiago Acutzilapan y San Felipe Pueblo Nuevo registran afectaciones de hasta 40 por ciento
Berenice León
Las granizadas registradas en días recientes en la zona norte del Estado de México comenzaron a dejar efectos visibles en parcelas agrícolas de Atlacomulco e Ixtlahuaca, donde productores mantienen recorridos para evaluar daños en cultivos que apenas atravesaban una etapa clave de desarrollo.
Campesinos señalaron que parte de las afectaciones continúan apareciendo conforme pasan los días y las plantas comienzan a resentir el impacto del hielo acumulado sobre hojas y tallos.En Santo Domingo de Guzmán, comunidad perteneciente a Ixtlahuaca, así como en Bobashi de Guadalupe, Santiago Acutzilapan y San Felipe Pueblo Nuevo, en Atlacomulco, productores reportaron daños principalmente en cultivos de maíz, haba y nopales.
De acuerdo con testimonios recabados en las zonas afectadas, algunas parcelas presentan pérdidas de hasta 40 por ciento de producción, aunque advirtieron que el porcentaje podría variar una vez que concluyan las revisiones completas.
“Todavía se siguen haciendo recorridos y revisiones porque hay daños que se van observando conforme pasan los días y la planta comienza a resentir el golpe de la granizada”, comentaron productores durante las inspecciones en campo.

Además de la posible disminución en las cosechas, una de las principales preocupaciones entre agricultores es la recuperación de la inversión realizada al inicio del ciclo agrícola, particularmente en semillas, fertilizantes, renta de maquinaria y preparación de tierras.
Para algunas familias, las parcelas afectadas representan una de las principales fuentes de ingreso de la temporada, por lo que las pérdidas impactan directamente en la economía local y en la recuperación de los gastos realizados desde el inicio del ciclo agrícola.
La situación ocurre en un contexto donde varios productores todavía enfrentan complicaciones económicas derivadas de temporadas anteriores, por lo que las pérdidas actuales representan un nuevo reto para las economías familiares vinculadas al campo.
En varias comunidades, la preocupación también se concentra en la posibilidad de nuevas lluvias intensas durante las próximas semanas, ya que productores advirtieron que parcelas debilitadas por la granizada podrían resentir aún más las condiciones climáticas del inicio de temporada.
Mientras continúan los recorridos en distintas parcelas, campesinos esperan determinar en los próximos días si parte de los cultivos logra recuperarse o si las afectaciones incrementan conforme avance la temporada de lluvias.