La polémica refleja nuevamente la confrontación constante entre Fernández Noroña y ciertos medios de comunicación, marcando un nuevo capítulo en la relación tensa entre políticos y periodistas en México
Ian Arriaga
El senador Gerardo Fernández Noroña volvió a protagonizar un enfrentamiento con la prensa luego de que se diera a conocer que adquirió una casa valuada en 12 millones de pesos en Tepoztlán, Morelos. El morenista arremetió específicamente contra las periodistas Azucena Uresti y Ciro Gómez Leyva, tras considerar que sus comentarios sobre la propiedad eran falsos y tendenciosos.
A través de su cuenta de X, Fernández Noroña publicó una fotografía de Azucena Uresti en lo que parece ser un gimnasio del edificio Reforma 77 y aseguró que la periodista había insinuado que su casa en Tepoztlán había sido “financiada con dinero del narco”.
“¡Qué audacia la suya! Ella tiene un departamento aquí en Reforma que vale más que la casa que yo estoy pagando”, afirmó durante conferencia de prensa, defendiendo la legalidad de la adquisición de su inmueble y cuestionando la ética de los medios.
Azucena Uresti negó categóricamente las acusaciones del senador y enfatizó que sus ingresos provienen de su trabajo en medios de comunicación. Durante su programa matutino en Radio Fórmula, la periodista invitó a Fernández Noroña a comprobar sus dichos y a establecer contacto directo para discutir el tema.
El conflicto también alcanzó al periodista Ciro Gómez Leyva, a quien Fernández Noroña calificó de “centavero” y “desvergonzado”, en respuesta a los comentarios del comunicador sobre la procedencia de los recursos utilizados para adquirir la vivienda. Gómez Leyva señaló que la discusión no era sobre el derecho del senador a vivir donde quisiera, sino sobre la incongruencia entre su discurso de austeridad republicana y el lujo de su propiedad.
Durante la conferencia, Fernández Noroña subrayó que no tiene obligación personal de practicar la austeridad: “Sobre la confusión que existe entre austeridad de las políticas públicas y austeridad personal, yo no tengo ninguna obligación personal de ser austero. Yo era franciscano porque éramos pobres, no por elección, y hoy tengo derecho a mi patrimonio”, explicó.
Además, criticó la cobertura mediática sobre sus bienes, asegurando que los medios han actuado con “nula ética” al enfocarse en su casa, mientras que no revisan las declaraciones patrimoniales de legisladores de la oposición.
La polémica refleja nuevamente la confrontación constante entre Fernández Noroña y ciertos medios de comunicación, marcando un nuevo capítulo en la relación tensa entre políticos y periodistas en México, y reavivando el debate sobre la transparencia y la ética en torno a los recursos de los legisladores.