De acuerdo con la publicación, la mandataria mexicana ha destacado por su habilidad diplomática en las negociaciones con Estados Unidos, así como por las acciones emprendidas en materia de seguridad
Atenea Rojas
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue incluida en la lista de las 100 personas más influyentes de 2026 de la revista Time, un reconocimiento que resalta su creciente peso político a nivel global y su papel como una de las líderes más relevantes de América Latina.
De acuerdo con la publicación, la mandataria mexicana ha destacado por su habilidad diplomática en las negociaciones con Estados Unidos, así como por las acciones emprendidas en materia de seguridad durante los primeros meses de su administración. La revista subraya que estos avances la han consolidado como una de las figuras políticas más populares de la región y un ejemplo de liderazgo efectivo en un entorno internacional complejo.
En la edición 2026, Sheinbaum comparte este reconocimiento con figuras de alcance mundial como el papa León XIV; el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio; el primer ministro de Canadá, Mark Carney; y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, entre otros líderes políticos, sociales y culturales.
Cabe destacar que, Sheinbaum ya había sido considerada por la revista en 2024 dentro de otros espacios editoriales, como Time100 Climate, donde se destacó su perfil ambiental y su trayectoria en políticas de sustentabilidad. Ese mismo año también apareció en la lista corta de “Persona del Año”, lo que indicaba su creciente relevancia internacional tras ganar la Presidencia de México.
En 2025, la mandataria mexicana fue incluida por primera vez en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo, donde se reconoció su manejo político frente a tensiones con Estados Unidos, así como su enfoque en programas sociales y su alta aprobación ciudadana.
La presencia de la mandataria en este listado también refleja la relevancia que ha cobrado México en temas estratégicos como la relación bilateral con Estados Unidos, la seguridad regional y la cooperación económica. Analistas consideran que este tipo de distinciones no solo fortalecen la imagen de la presidenta, sino que también posicionan al país en el centro de las decisiones globales.