Grisel López Pereznegrón @grispereznegron
CIUDAD de México, 8 de noviembre de 2016.- Llego el día, luego de 10 meses de obras, severos congestionamientos al sur de la Ciudad de México, dimes y diretes entre le gobierno federal y capitalino, hoy se inauguró de manera protocolaria la Interconexión Segundo Piso a la Caseta Tlalpan.
En su intervención, el presidente Enrique Peña Nieto destacó que más allá de colores partidarios, lo que se debe privilegiar son los esfuerzos en beneficio de la sociedad mexicana.
“Pese a lo que se diga y a las polémicas que se quieran generar”, expresó Peña Nieto al jefe del gobierno capitalino, entre ambos gobiernos hay una muy buena relación y coordinación.
“Por supuesto, no estamos exentos de tener que resolver diferendos sobre temas, sobre todo ahora con el tema presupuestal, que no faltaron quienes quisieran amarrar navajas, no los dejaron que nos amarraran las navajas, más bien dialogamos ampliamente, en lo que sin duda, impone el escenario mundial a nuestro país en el orden financiero, todos, teníamos que apretarnos el cinturón y todos los órdenes de de gobierno estamos obligados a hacer un ajuste en los gastos”, reiteró.
Expresó que se están cerrando filas para preservar la estabilidad económica del país y seguir trabajando para asegurar una mejor nación.
Tras inaugurar la nueva vialidad de cobro, la cual tiene siete kilómetros de longitud: dos sobre Viaducto Tlalpan en el tramo Periférico-Insurgentes y cuatro rampas de acceso y descenso en el mismo tramo. Todo eso a cargo del gobierno capitalino. En tanto, cinco kilómetros de Insurgentes hasta después de la caseta México-Cuernavaca dependen del gobierno federal, Peña Nieto dijo que en la Ciudad de Mexico, no se había invertido de forma tan importante como la que se ha realizado y se realizará en los próximos dos años.
Desde el Colegio Militar, el presidente justificó el acto realizado en este recinto, diciendo que no se querían causar molestias a los automovilistas, ya que esta obra se inauguró poniéndola en operación el pasado 27 de octubre pasado, sin ceremonia de inauguración, porque lo que interesa al gobierno es servir a los ciudadanos.
Explicó que los 12 accesos al Valle de México representan más de 226 kilómetros y se invierten más de 35 mil millones de pesos para que la metrópoli cuente con una moderna y eficiente conectividad logística: más rápida, segura y menos contaminante.
Esta obra, la cual tuvo una inversión de mil 914 millones de pesos, conjuntamente con el Nuevo Paso Express de Cuernavaca, permitirá elevar el nivel de movilidad, eficiencia y seguridad del transporte de personas y bienes que circulan entre las ciudades de México, Cuernavaca, Cuautla, Pachuca, Puebla y Toluca.
En su discurso, Miguel Ángel Mancera, jefe del gobierno de la Ciudad de México, aseguró que esta obra beneficia a quienes viven en esta zona, pero también a quienes pasan por ella.
Compartió que con esta nueva vía rápida, la entrada y salida de los automovilistas de Morelos y Guerrero se agilizará en hasta 45 minutos. Además, se mejorará el tránsito local de la delegación Tlalpan. Se prevé un flujo aproximado de 80 mil automovilistas al día.