- Cualquier transformación que quiera impactar al sistema educativo debe ser bien analizada y consensada, este tema no puede ser tomado por impulsos ideológicos ni a la ligera.
La educación es un derecho fundamental de todas las personas y es parte medular para la construcción de sociedades más justas y equitativas. A nivel global, la educación permite acabar de raíz con muchos de los problemas económicos de una nación y funge como instrumento regulador de las desigualdades sociales. En las economías modernas el conocimiento se ha convertido en uno de los factores más importantes de la producción. Las sociedades que más han avanzado en lo económico y en lo social son las que han logrado cimentar su progreso en el conocimiento, tanto el que se transmite con la escolarización, como el que se genera a través de la investigación. De la educación, la ciencia y la innovación tecnológica dependen, cada vez más, la productividad y la competitividad económicas, así como buena parte del desarrollo social y cultural de las naciones.
Cualquier transformación que quiera impactar al sistema educativo debe ser bien analizada y consensada, este tema no puede ser tomado por impulsos ideológicos ni a la ligera.
No se puede seguir etiquetando el desastre que estamos viviendo como país, al grupo conservador del sector político de esta nación y a la teoría política económica neoliberal que ha practicado México en las últimas décadas.
La SEP ha manifestado que los planes de estudio van a modificarse con el objeto de que las futuras generaciones no tengan acceso al concepto de neoliberalismo y se apeguen a la ideología qué la actual administración pregona en su día a día. Esto no va a ser nada fácil ya que para poder promover en la sociedad cualquier ideología se necesita de un esfuerzo coordinado y un trabajo muy fino y capacidad para difundir una postura ideológica que se busca implantar. Este no es viable por el momento. En esta vorágine de cambios desordenados, se intentó desaparecer las escuelas de tiempo completo, las cuales se tuvieron que reinstalar por designios de una orden judicial.
De igual forma se quieren eliminar los grados académicos para alumnos de primaria y secundaria, y transformarlo por fases. Esto se quiere convertir en tramos de aprendizaje para atender la alfabetización social y es un tema que debe de ser sujeto a discusión para analizar los beneficios de esta propuesta, lo cual crea confusión. Lo que realmente debería importar es la manera de avanzar dentro de estas fases, lo cual no queda claro en la propuesta.
El marco curricular de este país ha resultado muy afectado después de una pandemia de 2 años y ha creado un enorme daño a la educación. Es momento de subsanar el retraso social causado por esta pandemia en el sistema educativo, por lo que no es momento de sustituir el modelo educativo por un nuevo contenido y bajo un diagnóstico endeble y vacío que tiene tintes de insensibilidad y qué es inoportuno.
Son este tipo de ideas las que rompen el rumbo de una nación y crean un profundo rezago social, condenando el futuro de este país. Es momento de trabajar en un plan que subsane el daño causado por la pandemia e implementar políticas que refuercen la educación para que permitan una evolución del proceso educativo. La única realidad que enfrentamos es que seguimos arrastrando los viejos problemas educativos y siguen intactos.
Dr. Arturo Argente Villarreal.
Escuela de Derecho.
Tec de Monterreay, campus Toluca.