Ciudadanos y visitantes recibieron con alegría este tradicional evento, donde se dio el encendido del árbol de navidad y algunas calles del centro histórico, y gozaron de un espectáculo de fuegos pirotécnicos.
Pátzcuaro, Mich.- La séptima edición del nacimiento monumental de Pátzcuaro, que se ha vuelto toda una tradición y uno de los principales atractivos de la época navideña en Michoacán, fue inaugurado por el presidente municipal, Julio Arreola Vázquez, frente a cientos de patzcuarenses y visitantes que abarrotaron el centro histórico para disfrutar de estos atractivos que estarán hasta principios de enero.
Ciudadanos y visitantes recibieron con alegría este tradicional evento, donde se dio el encendido del árbol de navidad y algunas calles del centro histórico, y gozaron de un espectáculo de fuegos pirotécnicos.
En un ambiente totalmente familiar, los asistentes fueron agasajados con el tradicional ponche y tamales, además de que se presentó un espectáculo para nuestros niños y niñas, quienes disfrutaron de este ambiente festivo.
El presidente municipal, anunció que sumado a este nacimiento que cuenta con un escenario único como es la Plaza Vasco de Quiroga y la Plazuela de San Francisco, contará con más actividades y atractivos, entre estas, una pista de hielo que podrán gozar las y los patzcuarenses, además de los miles de visitantes que llegan a Pátzcuaro durante esta temporada.
En este nacimiento monumental se pueden apreciar las técnicas artesanales en el que están representadas siete regiones de nuestro estado; la zona Lacustre de Pátzcuaro, la Meseta Purépecha con Uruapan, el Bajío con Zamora, la región Morelia, la Tierra Caliente con Apatzingán, la Costa Michoacana y la región Oriente con Zitácuaro.
El monumental nacimiento está formado por 26 figuras humanas acompañados por diversos animales. Hace acompañamiento a este nacimiento el entorno colonial de la plaza Vasco de Quiroga, iluminada por luces navideñas y el árbol de navidad. Este año se realiza la séptima edición de la colocación de este nacimiento, no sin grandes esfuerzos para su mantenimiento.